Es el turno del Ejecutivo para responder al Senado sobre el Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP). La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado emitió un punto de acuerdo para exhortar a que, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y a la de Economía, se rinda un informe sobre las negociaciones de este acuerdo. Cito:

Se exhorta respetuosamente al titular del Ejecutivo Federal para que a través de las Secretarías de Economía y Relaciones Exteriores rindan un informe a esta Soberanía, sobre las condicionantes impuestas para la incorporación de México a la negociación del Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP) y los alcances y compromisos que implica la negociación en materia de propiedad intelectual para el país.

Hace unas semanas, el Senado envío preguntas al Ejecutivo sobre la firma de ACTA, a las cuales respondió aduciendo que no había desconocido a los legisladores al suscribir el acuerdo, ya que legalmente nada lo obliga a informar sobre los tratados que se negocian -con todo y que desoyó las recomendación del Grupo Plural-. La firma también se justificó bajo el argumento del combate a la piratería y la falsificación de marcas; y también se dejó en claro que México no impuso reservas al acuerdo (es decir, debe acatar lo que otros dispongan) y que ACTA ayudará a "estándares legislativos más sólidos" (en otras palabras, a modificar la ley para proteger los intereses de terceros).

Ahora que TPP sonó mucho en los círculos políticos mexicanos -y con la ronda de negociación de Nueva Zelanda a la vuelta de la esquina-, el Senado ha decidido solicitarle un informe al Ejecutivo para conocer "los alcances y los compromisos" que implica en propiedad intelectual. Una petición que, pese a sus excelentes intenciones, llega un poco tarde.

El dictamen fue presentado por la senadora Iris Vianey Mendoza (quien, en su momento, sugirió crear una comisión especial para el tema de ACTA), con el objetivo de entender cómo afecta al "uso de Internet, nuevas tecnologías de la información y la comunicación, y el mercado de medicamentos". Básicamente, lo que pide la comisión es que se analice el capítulo de propiedad intelectual, del cual sabemos (por las versiones filtradas de TPP) que incluye varias cuestiones graves -si quieren informarse de primera mano, este borrador de febrero de 2011 (PDF) les dará una idea muy concisa de lo que hablo-.

Igualmente, es conocido que la Secretaría de Economía analizó ese capítulo el miércoles 14 de noviembre, por lo que no deberían tener ningún inconveniente en mostrárselo a los senadores. A menos, claro, que como ha hecho la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR) con los legisladores de EE.UU, sólo pueda ser mostrado en condiciones dudosas, como la consulta a puerta cerrada y sin la presencia de asesores y expertos.

Sobre la parte de medicamentos, la misma Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos se ha declarado en contra de la adopción de TPP, bajo el argumento de que se busca la extensión de la duración de patentes por cinco años más (actualmente, son 20 años desde el registro de patente), lo cual afectaría el desarrollo, importación y venta de medicinas genéricas. Esto no sólo impacta en la industria, sino en el sector público de salud, pues por decreto, estas instituciones deben preferir genéricos-intercambiables sobre los de marca.

Aunque celebro que (al fin) exista un pronunciamiento oficial desde el Senado, pudo hacerse mucho antes. Sobre el informe de TPP, Economía podría excusarse de haber enviado uno en tiempo en forma -escueto y con omisiones, pero informe de todas maneras-. Mi pregunta es: ¿a quién va el exordio? ¿Al presidente actual o al próximo? Porque hay que dejar en claro que la negociación para ingresar se dio durante la gestión de Felipe Calderón, con el secretario Bruno Ferrari como bastión. A siete días de terminar la administración actual, ¿le dará tiempo de responder? Yo creo que no.

Entonces, ¿cuál es el escenario? El punto de acuerdo ahí está, pero -hasta donde sé- no se puso ninguna fecha límite. Si aplica el mismo tiempo que con las preguntas sobre ACTA (15 días naturales para responder), entonces estaría en el borde entre esta gestión y la que viene. Eso es un problema logístico considerable (más o menos, lo que pasó con la discusión en ACTA entre cambio de legislaturas).

Lo más seguro es que sea Enrique Peña Nieto quien deba responder, en el entendido de que él ya habrá designado a quiénes representarán a México en la ronda de Nueva Zelanda -de nuevo, no sabemos quiénes van-, y que también ha expresado su apoyo público a continuar con TPP. Entonces, la bola caerá en los nuevos titulares de Economía y de Relaciones Exteriores, lo cual podría postergar la respuesta so pretexto del cambio de administración. Eso, por supuesto, resulta contraproducente, pues pese a la acción de la comisión, las negociaciones proseguirían en el intermedio -como ha pasado con ACTA-. El panorama es complicado, pero cuando menos ya hay una postura concreta. Que se convierta en una acción relevante, lo dirá el tiempo y la pericia de los senadores.

Pepe Flores

26. Blogger de ALT1040. Coordinador de Vivir México. Hipertextual desde 2009. Escribo sobre cultura pop, medios, política, derechos humanos, propiedad intelectual y diversidad sexual. Fundador de Elocuencia 8080 y Sexenio. Autor de "La nueva cara de Puebla" (Endeavor & UDLAP, 2011). Editor en Polaris Group. Más artículos del autor »