Menudo cierre de sexenio para Felipe Calderón. A tres días de dejar el poder, una carta firmada por el narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, conocido como "La Barbie", denuncia nexos entre el mandatario con diferentes cárteles. En la misiva, el capo carga también contra Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, acusándole de recibir dinero por parte del crimen organizado.

En su declaración, Valdez Villarreal indica que su aprehensión es "resultado de una persecución política" por parte de Calderón. La razón es que "La Barbie" se negó a formar parte de un pacto entre los diferentes grupos criminales, promovido por el mismo presidente. Según la carta, Calderón organizó varias reuniones con distintas personalidades del hampa, teniendo al General Mario Arturo Acosta Chaparro -acusado en 2000 por nexos con el narcotráfico, posteriormente exonerado- y al secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, como intermediarios.

De acuerdo con "La Barbie", Acosta Chaparro se reunió con dos jefes de La Familia Michoacana; con Heriberto Lazcano y Miguel Ángel Treviño (ambos, del cártel de Los Zetas); con Arturo Beltrán Leyva -en compañía de Juan Camilo Mouriño-; y con "El Chapo" Guzmán, líder del cártel de Sinaloa. De los nombrados, dos murieron durante el sexenio de Calderón en operativos federales: Beltrán Leyva en 2009 y Lazcano en 2012. Tanto Treviño como Guzmán continúan prófugos.

Además, "La Barbie" afirma que "le consta" que Genaro García Luna ha recibido dinero de su parte, del narcotráfico y del crimen organizado; y da una lista de ocho personas más presuntamente relacionadas con cuerpos delictivos. También confiesa que el operativo para aprehenderlo, en realidad, tenía la consigna de asesinarlo:

(...) ellos tuvieron la encomienda de “detenerme en algún operativo” cuando en realidad tenía la instrucción de matarme tan es así que al momento de mi detención la cual se realizó la en el domicilio que salió en los medios de comunicación y lugar en el que me encontraba solo. Dicen que ese día no se reportaron balazos pero la verdad sí hubo. Un policía federal que fue el mismo que me traslado a este lugar en el que actualmente me encuentro, me instaba a que corriera para poderme disparar, y así poder decir que al repeler el ataque me habrían matado (...) Todo fue tapado por la PF.

Valdez Villarreal también denuncia que en los operativos de la Policía Federal "no se decomisa nada, todo se pierde (dinero, relojes, vehículos, droga, etc)". De hecho, resulta irónico que el narcotraficante defienda la labor del Ejército y la Marina, afirmando que "son más honestos, detienen a quien es, y lo ponen a disposición con lo que detienen." El criminal cierra su carta con una frase categórica:

Yo pude haber hecho lo que haya hecho pero ellos, los funcionarios públicos que menciono, también son parte de la estructura criminal de este País.

En respuesta, la Policía Federal ha emitido un comunicado en el que indica "La Barbie" sólo busca desacreditar las acciones de esta dependencia. ¿Verdad o mentira lo que afirma Valdez Villarreal? Lo cierto es que, cuando mínimo, se deberían considerar sus palabras para sospechar. Es cierto que existe la posibilidad de que lo dicho sea inventado con tal de enlodar (aún más) la actuación de Calderón en su campaña contra el narcotráfico. Pero, ¿y si resultan ser reales? ¿Debemos quedarnos con la duda? Lo procedente sería, cuando menos, iniciar algún tipo de investigación. La duda es quién será el intrépido que se atreverá hacerla.

Pepe Flores

26. Blogger de ALT1040. Coordinador de Vivir México. Hipertextual desde 2009. Escribo sobre cultura pop, medios, política, derechos humanos, propiedad intelectual y diversidad sexual. Fundador de Elocuencia 8080 y Sexenio. Autor de "La nueva cara de Puebla" (Endeavor & UDLAP, 2011). Editor en Polaris Group. Más artículos del autor »