Entre tantos dimes y diretes respecto al Pacto por México y que si Elba Esther doblará las manitas o no, la CNTE nos madruga y obtuvieron amparos del Sexto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, con los cuales evitarán que "les quiten los beneficios que les otorga la Ley", entre ellos, el beneficio de trabajar sin ser evaluados.

Maestros rechazan evauación y se ampararon contra ella

México es uno de los países más ricos en cuestión de recursos naturales, pero es sumamente pobre en cuestión educativa. Continuamente, queda muy mal parado al ser comparado con los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en cuestiones educativas, quedando en los últimos lugares.

¿Qué le hace falta al país para salir de ese sitio? Obviamente, es un problema complejo sin una solución mágica que resuelva todo de golpe, pues el avance educativo no será en una generación, son cambios que se van a ver a través del tiempo. Sin embargo, por algo se debe comenzar. Se habla mucho que los maestros no quieren ser evaluados y quieren seguir vendiendo sus plazas. ¿Por qué el país permite que un grupo de personas quiera seguir con esos vicios que sangran a nuestra nación? En primer lugar se debe de ver a la educación como lo que realmente es: el pilar sobre el cual descansará el desarrollo. Una buena educación y gente mejor preparada dará pie a que el país empiece a desarrollar tecnología, la cual genera más recursos que la simple manufactura, pues somos la fábrica del primer mundo cuando podemos ser quien mande fabricar. Pero la educación aquí es un botín.

¿Qué beneficio le ha traído al país tener maestros que no son evaluados? Hasta hoy, ninguno. Los beneficios son para quien está dentro del sistema, generándose un círculo vicioso en el cual quien está adentro tiene muchos beneficios y se llena de personas sin una vocación real de servicio. El hecho de heredar las plazas como si viviéramos en una monarquía evita que lleguen las personas más capaces, por lo que quienes llegan gracias a esos beneficios no brindan una educación de calidad al futuro del país, los niños. El hecho de no presentar una evaluación ocasiona que no conozcamos qué persona se encuentra bien preparada y qué persona requiere prepararse más. A fin de cuentas, un examen indica nuestras áreas de oportunidad, las cuales mediante la lectura y el estudio vamos disminuyendo.

Quizá deberíamos tomar el ejemplo de Finlandia. En aquel país únicamente aquellos que tienen calificaciones sobresalientes pueden ingresar al magisterio e inclusive no es el único requisito, ya que existen otros como el haber tenido 3 años de experiencia como ayudante en una escuela, para darse cuenta de aquellos que tienen la vocación... y si, un terrible examen, justamente lo que los maestros amparados no quieren: uno donde califican la competencia lectora y matemática de los aspirantes, además de un test de habilidades mediante el cual miden la capacidad del maestro para analizar información y pensar de manera crítica.

Si bien, el sistema educativo finlandés dista muchísimo del nuestro, es muy importante tener la mejor selección de personal. El ser maestro es uno de los trabajos más importantes y valiosos: deben tener la vocación de formar mejores alumnos, deben ser los más capaces para impartir el conocimiento y enseñarle al niño a pensar, justamente lo opuesto en nuestro país machetero, en el cual el maestro tiene la vocación de defender el hueso heredado por sus padres.

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