Con la llegada a México de tiendas como H&M y Gap en los últimos meses, The Economist hace un interesante recuento de cómo la moda y las marcas de ropa han marcado en buena manera el estilo de vida de los mexicanos.

¿Dónde compran su ropa? Los lugares no faltan, pues la oferta va desde los tianguis hasta tiendas como Palacio de Hierro o Sak's, si es que son de los que gustan y pueden darse ese lujo. Sin embargo, la marca que lidera la ropa vendida en México es la bien conocida Milano, basada en la Ciudad de México y con 78 años de historia; mientras que la zapatera líder no es otra que Andrea, compañía de 39 años, originaria de Guanajuato y cuyo auge se debe principalmente a la venta mediante catálogo.

Pocas tiendas y marcas extranjeras se logran colar en las de mayores ventas y a precios relativamente bajos. Dos de ellas, mencionadas por el semanario británico, son Levi's, que al maquilar en el país puede ofrecer sus productos a precios bajos y sin impuestos de importación. Otra tienda es la española Zara que, aunque no produce en México, tiene una ventaja: no es China.

Efectivamente, cuando México se abrió al comercio mundial y años después China se unió a la Organización Mundial de Comercio, el ya conocido argumento de la mano de obra barata en China ponía en grave riesgo a los textileros locales. De ahí que los impuestos a la ropa y calzado proveniente del país asiático se elevaran hasta 1.000 por ciento.

Así, con un mercado textil cerrado en un momento en que la globalización permitió a una pequeña clase media empezar a crecer, la clase baja compraba ropa en en los mercados (a veces imitación de marcas extranjeras o importadas ilegalmente) o tiendas con precios accesibles como algunos supermercados o establecimientos como Suburbia; la clase media se surtía en tiendas con mayor oferta pero con mayor precio como Liverpool; mientras que la clase media-alta y alta podía darse el lujo de comprar en tiendas exclusivas o en sus viajes al extranjero.

Pero las cosas empiezan a cambiar. En diciembre del año pasado los aranceles a la importación de ropa se redujeron en un 20%, lo que permitió a tiendas como H&M llegar a México y ofrecer camisas desde 150 pesos, principalmente de proveedores chinos.

Quizá el comercio internacional en materia textil empezará a cambiar y nuevas opciones con precios más accesibles empezarán a ser más comunes en nuestro país. También dependerá del ritmo en el que los aranceles continúen disminuyendo y la disparidad entre el costo de la mano de obra mexicana y china se siga cerrando.

Imagen: Glitter to Impress

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »