Con el inicio del sexenio todas las grandes agrupaciones han declarado cuáles creen que son los principales pendientes que Peña Nieto debe atender desde la Presidencia. Claro, de alguna manera es una lista de Navidad de las diferentes agrupaciones que buscan influir en la generación de políticas públicas que ayuden a potencializar su sector.

La Iglesia Católica no podía quedarse atrás y también se sumó a este diagnóstico de la realidad del país.

Peña Nieto y Benedicto XVI

En el editorial de su semanario Desde la Fe señalan dos cosas. En primer lugar, piden "no apostar al fracaso del nuevo gobierno porque sería en perjuicio de todos los ciudadanos"; un llamado tanto a ciudadanos como a políticos para que dejemos de lado las diferencias gestadas desde el proceso electoral y manifestadas el sábado pasado, y lleguemos a acuerdos. Quizá también en una señal de buen recibimiento al Pacto por México.

En segundo lugar, la jerarquía católica enumera los grandes retos que enfrenta el gobierno peñista y sus posibles soluciones:

  • La promoción de un auténtico humanismo que ponga a la persona y su dignidad en el centro del servicio del quehacer político.
  • La educación como una formación integral que promueva los valores de la paz, el respeto, la fraternidad y la responsabilidad ciudadana
  • La promoción y el fortalecimiento de la familia, tomando en cuenta el matrimonio como base de la sociedad
  • El combate a la injusticia social mediante la creación de empleos debidamente remunerados, la implementación de programas sociales que fomenten una cultura del trabajo, la solidaridad, el compromiso comunitario y el ahorro
  • La lucha contra la arraigada corrupción, que debe partir de un historial limpio de los funcionarios públicos
  • La promoción de iniciativas para el desarrollo económico
  • El combate al crimen organizado, que es deber irrenunciable del Estado, respetando en todo momento los derechos humanos y la salvaguarda de la tranquilidad social
  • El cuidado, la protección, la promoción y la integración social de las personas más vulnerables
  • El cuidado y la preservación ecológica y de los recursos naturales

Nada sorprendente en las peticiones que hacen los jerarcas, pero sí en lo que no piden. La palabra "vida" no aparece ni una sola vez en el texto, mucho menos la petición de que se le cuide desde el momento de la concepción. ¿Será que la Iglesia Católica se encuentra confiada con que la unificación del código penal volverá a prohibir el aborto a nivel nacional?

Durante la campaña, al preguntársele por su postura en torno al aborto, afirmó estar a favor de la vida y ser respetuoso de lo que cada las legislaturas estatales determinaran en la materia. ¿Entonces, qué podemos esperar de un código penal federal? Primero, hay que tomar en cuenta que aún no sabemos cómo pretende crearlo. Y, segundo, el debate en el Congreso podría ponerse interesante. De entrada, sabemos que la gran mayoría de los perredistas estarán a favor y los panistas en contra. Sin duda la postura de Peña Nieto deberá marcar una línea para los priistas en el Congreso, aunque podría ser que voten en sentidos diferentes. Es muy pronto como para especular.

Por otro lado, en los comentarios de otro texto mencionaron que la relación de su alma mater con el Opus Dei podría jugar a favor de que Peña Nieto se oponga a la legislación del aborto. Sin embargo, hay que recordar que la cantidad de voces dentro de una Universidad pueden ser muy diferentes en cuanto a un mismo tema, incluso aunque su educación académica esté muy ligada a la religión.

Imagen: La Chingada News

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »