Pepe nos escribía sus opiniones sobre qué pasó este 1 de diciembre. A decir verdad, con el paso de los días, se vuelve más caótico el asunto. Que si eran grupos de choque, que si eran de #YoSoy132, anarquistas o simplemente, gente que gusta de hacer bullicio y recibió 300 pesos a cambio de ir, hacerse pasar por integrantes de otros grupos, hacer destrozos.

El día de hoy, integrantes del movimiento #YoSoy132 marcharon y llegaron al Zócalo capitalino, marchando nuevamente en contra de Enrique Peña Nieto y la imposición. Además, exigían la liberación de los detenidos y un alto a la represión gubernamental. También, exhortaban a los que marchaban junto a ellos, que no hicieran desmanes ni se enfrentasen ante las fuerzas del orden, ya que, ante cualquier provocación, ya se sabe cómo reaccionarán los encargados de cuidar el orden público.

Yo apoyo que la juventud despierte del letargo en el que se encuentra el país, aunque en el caso de #YoSoy132, aprecio un movimiento que comienza a gastarse, ya que por mas manifestaciones que realicen, Peña Nieto es ahora el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. Aunado a esto, una marcha de 25 mil personas según las estimaciones, es poco, comparado con las primeras marchas del movimiento, las cuales eran más nutridas.

Pienso que el futuro del movimiento está en la vía política: ya es un movimiento político, al estar en contra de un partido y un candidato, aunque algunos insistan lo contrario. Además, en caso de seguir las marchas bajo la misma queja, el movimiento terminaría por ciclarse, y al final, moriría o estaría la posibilidad de que se radicalice. El elegir una vía violenta daría pie ahora si, a una auténtica represión por parte del estado, pues en lugar de ir grupos antimotines de la policía, al momento de tratarse de una insurrección, como ciertas personas piden, al momento de no tener el apoyo de la mayoría de la población, sería presa fácil del ejército mexicano.

La vía política, es a mi gusto, la forma en que esos gritos de la juventud pueden perdurar. Ya no pueden tumbar a Enrique Peña Nieto de la silla presidencial, él ya está allí, y comprados o no, es quien eligió más votos y por la vía legal, ya no se puede hacer nada. Si bien, 60% de la gente no votó por él, el porcentaje aumenta para el resto de las otras opciones que tuvimos, pues obtuvieron una menor cantidad de votos.

Por lo tanto, se requiere unir, como en su momento ocurrió, diversas corrientes, encontrar puntos de afinidad, e ir palmo a palmo para la construcción de un país mejor. Una vía violenta sólo los colocará contra la pared. Divide et impera es la clave: no se puede lograr la construcción de un país, dividiendo al mismo, que es en sí lo que más le conviene a quienes ostentan el poder. Radicalizarse no es opción en este país. Se requiere realmente, una opción política que no sean los mismos que siempre han estado allí en el poder. La juventud mexicana puede irse preparando, aún hay tiempo.

Foto: Nahual-Jorge Mexicano via photopin cc