Tras el fin de una administración siempre empiezan a salir datos que eran ocultados o no bien conocidos, pues resultaban dañinos para la imagen del mandatario en el poder. Con la salida de Felipe Calderón de la Presidencia, datos más específicos sobre la lucha al narcotráfico empiezan a ver la luz.

Militares Nuevo León

El Economista publica que durante el sexenio calderonista cerca de 10,000 militares cometieron delitos, según lo revela la propia Secretaría de la Defensa Nacional. Estos delitos que incluyen tortura, robo, homicidio, allanamiento de morada, siembra y transporte de drogas, y violaciones, llevaron a 9.890 militares a tribunales del fuero militar. De éstos, alrededor del 75% ya han recibido una condena, mientras que el resto continúa encarando el proceso judicial.

¿No se supone que el uso del Ejército se justificaba por presentar menos casos de corrupción, abusos y nexos con el crimen organizado?

Ahora, en quién podemos confiar si también se informa hoy que “El Chapo” Guzmán adquirió drogas, armas y entrenamiento de la Policía Federal, las Fuerzas Armadas y la Procuraduría General de la República.

Esto se vuelve más preocupante cuando leemos lo publicado por el semanario *Proceso^, en cuyo reportaje se afirma que el plan de Peña Nieto es crear una especie de CIA en el país, apoyándose del CISEN, la Segob, la Policía Federal y la PGR. Incluso, se dice que ha recibido apoyo del propio Gobierno de Estados Unidos para este fin.

Claro, los estadounidenses están muy confiados en que la creación de este organismo ayudará a combatir de manera más eficiente al crimen organizado. Pero la situación no es tan optimista ante las revelaciones hechas en estas publicaciones. ¿Qué podemos esperar de una super Secretaría de Gobernación que concentrará tanta información y se apoyará en organizaciones infiltradas por el crimen organizado?

Sin duda una gran fracaso del gobierno de Calderón fue la falta de depuración de estas instituciones. Y Peña Nieto no ha dado señales de que vaya a hacer algo al interior para atacar el problema. Para él, hasta ahora, todo son presentaciones de reformas, planes y premiaciones, nada aún de relevancia para los problemas que son más urgentes.

Imagen: La Jornada Michoacán

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »