Después de una serie de tropiezos en el intento de nuestro anterior mandatario de adelantar la llegada de la Televisión Digital Terrestre (TDT) en México; esta semana Tijuana se ha convertido en la primera ciudad de América Latina en dar el apagón analógico, aunque con ello no han terminado los problemas para la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

Apagón Analógico

A pesar de las grandes ventajas que esto significa a largo plazo, a nivel popular esto representa mas problemas que beneficios. En primer lugar, el apagón analógico significa que se dejarán de emitir las tradicionales señales libres con las que la ciudadanía visualizaba los canales libres. Esto para dar paso a las señales digitales, las cuales aprovechan mejor el espectro radioeléctrico y permite que se pueda usar en licitar nuevos canales abiertos o en el uso de internet móvil. El problema viene cuando, para poder visualizar las nuevas señales de televisión, la gente necesita de decodificador el cual no viene integrado en la mayoría de las televisiones en México.

El pasado mes de enero se anunció que la Cofetel que se requerirán aproximadamente 13 mil millones de pesos para realizar esta transición en todo el país, recurso que se usará en mayor medida al subsidio de decodificadores; además de destinar una importante cantidad de dinero en una campaña publicitaria para difundir el proyecto a la ciudadanía. Sin embargo, tener al 100 por ciento de los hogares preparados para el cambio ha sido más que un reto.

Se calcula que en el apagón analógico en Tijuana se tuvo una cobertura del 93 por ciento de la población. Dentro del 7 por ciento restante se encuentran mas de 100 colonias que en teoría les correspondería un decodificador gratuito debido a que dependen de la señal abierta y no cuentan con dinero para comprar uno. Se quedaron esperándolo, jamás llegaron. En el porcentaje restante se encuentran personas que jamás se dieron cuenta de esta transición, por lo que se quedaron con ganas de ver cómo continuó la telenovela del Canal de las Estrellas.

Sin embargo, a pesar de las fallas que hayan tenido los organismos mexicanos para realizar esta transición; me preocupa mas la actitud de los ciudadanos, quienes reaccionan al instante a un problema tan trivial como quedarse sin televisión abierta. Inmediatamente los afectados organizaron una manifestación hacia el Ayuntamiento del municipio, ya que les preocupa que no podrán entretener a sus hijos con el Chavo del 8.

Por mi parte espero que este proyecto siga avanzando. No tanto por el interés de ver a la señorita Laura en alta definición, sino por las ventajas que supone el apagón analógico; ya que el espectro liberado servirá para licitar nuevas cadenas de televisión y ampliar al cobertura de internet móvil, algo que si se realiza de manera eficiente puede ayudar a eliminar los principales monopolios de nuestro país.

Foto: fernanda-familiar

Hugo Torres

Mexicano, 22 años, Ing. en Sistemas Computacionales. Más artículos del autor »