En estos seis meses que Enrique Peña Nieto lleva dirigiendo al país, ya se echaron a dos peces gordos de la política. La primera fue Elba Esther, que con solo enfrentarse a la Reforma Educativa y creer que era intocable le demostraron lo contrario. Por otro lado, Andrés Granier, ex gobernador de Tabasco, fue aprehendido este 25 de junio por lavado de dinero. Cuando se enfrentaron a la justicia se convirtieron en "políticos enfermos", debe ser algún virus muy mexicano.

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Los dos son políticos de la vieja guardia del PRI. Granier se afilió al partido hace más de 25 años, trabajó en el gobierno de Roberto Madrazo en Tabasco y después gobernó el estado. Elba Esther ingresó a las filas priístas desde la década de los setenta, trabajó con Carlos Jonguitud y desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari fue lideresa del Sindicato de Maestros.

Se les persigue por corrupción, de esa corrupción que todos ven pero que se hacen de la vista gorda y de la que nunca hay pruebas, hasta que meten la pata. Y cuando la justicia va tras de ellos, se enferman.

Elba Esther no tuvo opción, la estaban esperando en el aereopuerto de Toluca y por si se les iba, había oficiales listos para aprehenderla en varios aereopuertos del territorio nacional. Aterrizó y la metieron a la camioneta, directo al Reclusorio. Fue ahí donde se enfermó y la trasladaron a Tepepan para que la atendieran en la torre médica.

Granier estaba en México cuando empezó su proceso, luego desapareció y dejó de ir a los citatorios. A su gente sí la agarraron, como a su ex tesorero Juan Manuel Sáiz. Apareció en Miami, andaba haciéndose revisiones médicas y decidió regresarse a México como "voluntario", para comprobar su inocencia.

Después de un retraso en su vuelo desde Florida, porque no encontró boleto, llegó a la Ciudad de México y pasó todo un día declarando. Luego se enfermó y fue a dar a un hospital al sur de la ciudad. Días después sacó al dinosaurio priísta que lleva dentro y mandó un telegrama con su declaración, para que nadie dijera que no estaba cooperando.

En Tabasco lo estuvieron esperando por semanas y finalmente mandaron la orden. El juez cuarto de procesos penales de Tabasco ordenó la aprehensión y exigió a la Procuraduría General de la República (PGR) a cumplirla.

Las autoridades judiciales llegaron al hospital e hicieron el debido proceso. Los médicos dieron de alta al paciente y lo metieron en una camioneta con rumbo al Reclusorio Oriente.

Para agarrar a Elba Esther movilizaron a todo el departamento de Investigación Fiscal de la Secretaría de Hacienda. A Granier lo desconocieron, simplemente no lo ayudaron... creo que eso lo aprendieron de los Corleone.

Pobres políticos mexicanos que roban y lavan dinero por décadas y cuando tienen que enfrentarse a la justicia se enferman de un día para otro y ya se andan muriendo. O por la edad cumplen sus condenas en sus casas, como el ex presidente Luis Echeverría.

¿Y luego quieren que los veamos como ciudadanos comunes y corrientes? Salgo corriendo a inscribirme en un partido político, ¿qué seguro de vida me va a salvar de esa manera?

Fotografías: Excélsior | Norte Digital | Noticiasnet

Santiago Betancourt

Leo, escribo y blogueo sobre comunicación, política y redes sociales. Soy fan de lo 2.0 y en mi otra vida fui trompetista. Más artículos del autor »