La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) es el organismo responsable de la protección y el respeto de los derechos humanos por parte de autoridades y servidores públicos; en teoría, algo así como un "pepe grillo" que le está recordando y haciendo sugerencias constantemente a gobierno para que éste se mantenga en el respeto de los derechos humanos de todos los ciudadanos. Pero ¡oh ironías! y si esta misma organización, la CNDH, ¿no tiene los mecanismos para ella también respetar los derechos humanos?

Indígenas

Hoy se informa que mediante reformas a su reglamento interno se hicieron modificaciones a las formas y requisitos para recibir una queja, además de otras disposiciones. Entre estas destaca el hecho de que ahora las quejas se podrán presentar "en lengua distinta al español cuando la persona no hablen o entiendan de manera correcta el idioma o pertenezcan a un pueblo o comunidad indígena" publicó Notimex. Además de que dichas quejas podrán presentarse de manera oral, por escrito o por lenguaje de señas; en cualquier medio electrónico o telefónico.

Desconozco la verdad si anteriormente, a pesar de no haber la modificación que ahora se hace, la CNDH compensaba este problema de alguna otra manera, o si la actitud era de "lo siento, no podemos levantar su queja por no ser en español". El hecho es que para estar llamando la atención al resto de instituciones y reclamar que se respeten los derechos de todos, especialmente de comunidades indígenas que son comúnmente más vulnerables, hay que empezar por el principio y eso implica el que éste mismo organismo sea capaz de respetar los derechos humanos.

Una logística nada sencilla debe requerir esto, eso no lo dudo. La cantidad de lenguas indígenas que se hablan en el país es grande, pero esto no debe de ser excusa para cumplir con sus objetivos de evitar las violaciones a los derechos humanos. Irónico que después de tantos años de estar desempeñando esta labor, apenas se hagan estas reformas a su reglamento; lo cual me lleva a pensar, en todas las ironías y contradicciones que debe haber por ahí en esta y otras instituciones y de las cuales no nos damos cuenta, pues no somos los afectados directamente. ¡Lo que hay que ver!

Foto: www.albertg.net

Ileana Fernández

Publicista de profesión; curiosa, observadora y analista por costumbre. Más artículos del autor »