Junto con la reforma energética se planteó la necesidad de reformar a Pemex, reduciendo el número de divisiones en la empresa de cinco a tres, lo que implicaría la reubicación de mucho personal.

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Sin embargo, los sindicatos al interior de Pemex son un problema. El sindicato petrolero funciona más bien como un sindicato de sindicatos, cada uno integrado por regiones en el país.

El reducir el número de divisiones implicaría que algunas plazas que dupliquen funciones se eliminen, pero esto no es posible por el contracto colectivo que la empresa y los sindicalizados tienen.

Lo que se buscará hacer es que las plazas sean reubicadas para aprovechar al máximo y su experiencia e intentar hacer más productiva a Pemex. Además, aquellas plazas que no se puedan reubicar se jubilarán.

Aunque muchos hubieran pensado que la negociación de algo así podría tardar y causar fricciones entre gobierno y sindicato, hoy La Jornada dijo que ya se firmó un acuerdo entre ambas partes para "redimensionar la plantilla laboral sindicalizada" de todos los centros de trabajo y producción de la paraestatal, e incluso a "revisar las plantillas de personal de confianza".

Sin embargo, hay trabajadores que se han quejado y han dicho que se firmó a espaldas de ellos.

De acuerdo con el documento, el objetivo es "el recorte y reacomodo de la plantilla laboral sindicalizada de Pemex-Exploración y Producción, Pemex-Refinación, Pemex-Gas y Petroquímica Básica y Pemex-Petroquímica, y la adecuación de sus tareas, además de que se revisarán condiciones generales de trabajo, como eliminación de tiempo extra, cambio de jornadas y demás".

El plazo para concluir el análisis y hacer la propuesta para la reestructuración es el 1 de noviembre.

Imagen: El Dragonario

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »