Podríamos decir que el gobierno de Peña Nieto empezó mal desde el primer día con la actuación de la Policía ante las protestas por su toma de posesión.

Pero el primer gran fracaso del gobierno de Peña Nieto, al menos desde el punto de vista de políticas públicas y grandes reformas, se dará en unos días con la aprobación de una Ley de Ingresos más modesta de lo que planteó.

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La Reforma Hacendaria dividió la opinión de muchos e incluso una parte de ella se ganó el rechazo del PRI. Pese a haberse vendido como una reforma social con la inclusión del seguro de desempleo y la pensión universal, el daño que hace a la clase media y contribuyentes cautivos pesó en su discusión en los medios y el Congreso.

En tanto, el PAN se ha sumido en una campaña que busca rechazar toda la reforma, contrario a lo que se pensó en un principio de que apoyaría la mayor parte.

Es casi un hecho que no se aplicarán gravámenes a la educación privada, las hipotecas y las rentas. Pero con esto, los legisladores buscan una manera de recolectar los 40,000 millones de pesos que habrían obtenido con estas propuestas.

Algunos legisladores han dicho que las refresqueras presionan mucho por que no se aplique el nuevo impuesto de 1 peso por litro de refresco. Mientras que pequeños comerciantes proponen que se grave a los azúcares usados en todas las industrias para que el golpe no sea sólo a un producto.

El PRD ha dicho que buscará que las ganancias en la Bolsa se graven 15%, cinco puntos porcentuales más que los propuestos en la reforma.

En Twitter algunos diputados han adelantado más cambios que se buscan hacer: Que la homologación del IVA en la frontera de 11 a 16% se haga de manera progresiva en dos años, gravar con IVA a compra-venta de casas con un valor superior a cuatro millones de pesos y más recursos para atacar pobreza e inseguridad.

Asimismo, se ha criticado que la reforma no considera eficientar el gasto, sino que busca hacerlo más grande. Pese que se vendió que la reforma ayudaría a aumentar la recaudación, se propone un déficit mayor al que se tenía, lo que suena incongruente.

En 10 días sabremos cómo queda la Ley de Ingresos en la Cámara de Diputados y se después será aprobada tal cual en el Senado o se le harán más cambios. Pero es casi un hecho que la reforma será más una miscelánea fiscal que una verdadera reforma.

Imagen: Voces del periodista

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »