El pasado 1 de septiembre de 2013, el presidente Enrique Peña Nieto dio su 1er. Primer Informe de Gobierno, manifestaciones en contra de su gobierno no se hicieron esperar, desde días antes organizaciones convocaban a una protesta, como muchas que se han realizado a lo largo de su gobierno.

Ejerciendo su pleno derecho de manifestación salieron a las calles, desde diversos puntos de la Ciudad de México, sin embargo, los grupos de choque arribaron, la policía ya traía órdenes de arrestar a cualquiera que se les hiciera sospechoso con la justificación de proteger la paz y así es como se realizaron algunas detenciones arbitrarias de las cuales les hablamos en su momento, muchas de ellas con la evidencia en vídeo de no tener justificación alguna, muchas simplemente por que no tenían ningún sentido.

Los detenidos, no sólo se enfrentaron a acusaciones falsas, también a estar encerrados aún sin haber cometido ningún delito, y a vivir a partir desde ese día con un historial penal que no podrá ser borrado, además de probablemente a una de las peores experiencias en sus vidas.

Tal es el caso de Gustavo Ruiz, conocido también por muchos como Flux, uno de los detenidos del 1 de septiembre de este año, que acudió a la manifestación del #1SMX a cubrir las manifestaciones para la agencia SubVersiones en la que colabora, su arresto se realizó en Calzada de Tlalpan, cuando ya había concluido la protesta y cuando iba de regreso a su casa.

Él mismo documentó su arresto, y en el vídeo a continuación, podemos ver cuando se lo llevan, sin ningún motivo, lo subieron a una patrulla alrededor de las 16:00 horas y hasta después de las 20:00 horas arribaron al Ministerio Público donde le fueron imputados cuatro cargos “injustificados”: ataques a la paz pública; contra el ejercicio legítimo de la autoridad, portación, fabricación e importación de objetos aptos para agredir, y resistencia de particulares.

En un principio se fijó una fianza de 23 mil pesos para Gustavo, pero después para otorgarle libertad bajo caución el juez determinó que la cantidad debería de ser de 126 mil pesos.

Gustavo salió bajo libertad provisional el pasado 6 de septiembre.

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  • Vivir México: ¿Quién es Gustavo Ruiz?

Gustavo: Primordialmente soy fotógrafo, además me encuentro realizando una maestría en artes visuales. Paralelo a mi labor artística o autoral he realizado trabajos de comunicación libre o alternativa desde hace apróximadamente diez años. Originalmente inicié trabajando en un colectivo llamado Radio Sabotaje, también he colaborado en algunos proyectos de radios comunitarias y he realizado talleres de radio y fotografía en varios estados de la república.
Actualmente claboro como fotógrafo con la Agencia Autónoma de Comunicación Subversiones.

  • VM: ¿Por que te dedicas a lo que te dedicas?

G: Por qué es lo que me llena, no me veo haciendo otra cosa. Siempre me llamó la atención trabajar en cuestiones creativas y audiovisuales y creo que no lo hago tan mal, hasta hoy he conseguido hacer siempre lo que me gusta.

  • VM: ¿Qué fue lo que pasó el 1 de septiembre?

G: Ese día salí a cubrir la marcha de la CNTE y la manifestación por el Primer Informe de Gobierno de Peña Nieto. Todo el día estuve tomando fotografías de la manifestación hasta que al final de todo, ya que la marcha había terminado, varios compañeros de prensa y yo nos dirigimos hacía le metro San Antonio Abad donde había un grupo de policías que tenían detenidas a varias personas.
Quisimos registrar estas detenciones pero la policía reaccioné de manera muy violenta, primero intentaron detener a una compañero mío de la Agencia Subversiones, yo me acerqué a auxiliarlo pero lo más que pude hacer por él fue recuperar la cámara que la policía intentaba quitarle.

Al tomar la cámara de mi compañero, inmediatamente un policía se dirige hacía mi y después de patearme las piernas, me tira al piso donde él y otros policías comienzan a golpearme e intentan quitarme la cámara de mi compañero y la mía.
Cuando consiguen quitarme la cámara de mi compañero después de lastimarme bastante el brazo izquierdo, dejan de golpearme, me levanta y me llevan hacía un camión de granaderos donde me sube y transportan no muy lejos de ahí para después cambiarme a otra camioneta de la policía en la cuál estuve junto a otros tres chicos por espacio de 4 a 5 horas antes de ser presentados ante un Ministerio Público.

El resto de la historia esta lleno de un montón más de irregularidades y faltas a los protocolos de detención de personas, violación de varios derechos humanos y un proceso judicial bastante turbio por decir lo menos.

  • VM: Esa mañana, cuando te levantaste, ¿paso por tu cabeza que esto podía suceder?

G: Para nada, esa mañana pensé que el día sería como cualquier otro día de trabajo: Salir de casa, llegar al lugar de la cita, hacer fotografías, volver a casa, seleccionar el material y enviarlo.
Aunque existiendo el antescedente de las manifestaciones del 1 de diciembre del 2012 y el 10 de junio de este año, supuse que si había algún tipo de enfrentamiento entre policías y manifestantes, seguramente la policía realizaría detenciones al azar, pero nunca imaginé que esta vez me tocaría a mi.

  • VM: ¿Que sentiste cuándo te llevaron? ¿En qué pensabas cuando te estabas trasladando al MP?

G: Pues en un principio todo fue muy confuso, debido a los golpes y lo extraño de la situación (policía deteniendo a un fotoreportero), no terminaba de entender que estaba pasando y si realmente me estaba pasando a mi. Después pensaba que me iban a soltar llegando al M.P., pero para mi sorpresa, me encontré con que el policía que nos presentó, que por supuesto no fue el mismo que me detuvo, estaba intentando sembrarnos varias mochilas con botellas de vidrio, gasolina, resoteras, piedras y ropa.
El resto del tiempo siempre pensé que todo era un gran error y que me iban a sacar pronto de ahí. Pero la situación siempre fue empeorando, hasta el punto de llegar al Reclusorio Sur y que un juez me pusiera una caución de $126,000.

  • VM: ¿Cómo ha sido el proceso desde tu detención?

G: El proceso judicial, ha sido tan frustrante y poco claro como lo fue desde un inicio. Policías que inventan que yo dirijía un grupo de 50 personas para atacarlos, una Ministerio Público que decide enviarnos al Reclusorio antes de tiempo y a pesar de haber pagado la primera fianza ($23,000) y después un Juez que fija una fianza estratosférica, y que durante el desahogo de pruebas decide que los vídeos y fotos de mi detención, no son suficientes para demostrar que en ningún momento ataqué o insulté a ningún policía.

Y el proceso personal, a ratos ha sido difícil por que la cantidad de sentimientos que me ha provocado toda esta situación. Aunque por otro lado ha sido una experiencia muy grata, por todas las muestras de apoyo y cariño que he tenido de mucha gente. Nunca pensé que la gente podría solidarizarse de esa manera con alguién que no conocen. Eso es lo que ha salvado todo esto.

  • VM: Tu familia, ¿qué piensa?

G: Pues mi familia obviamente está preocupada, pero también, gracias al apoyo que tuvieron de mis amigos y tanta gente, creo que todo ha sido un poco más fácil para ellos. Desde el principio han estado muy pendientes de todo el proceso.

  • VM: ¿En qué sentido crees que ha cambiado tu vida desde entonces?

G: Creo que desde ahora mi trabajo en todas sus facetas adquiera una nueva dimensión en cuanto al nivel de compromiso conmigo y los que me rodean. Me parece que después de encontrarme tan de cerca con el monstruo del sistema y todo lo que este representa, debo replantear muchas cosas en mi quehacer como fotógrafo, comunicador, artista y persona. Aunque para ser sincero, también creo que aún es pronto para señalar claramente que cosas en específico han cambiado y cómo. Creo que es algo que iré descubriendo poco a poco.

  • VM: ¿Qué es lo que viene para Gustavo Ruiz?

G: Uff, pues de momento intentar retomar mi vida. Continuar con mi trabajo en la Agencia Subversiones, ponerme al corriente con el trabajo de la maestría y también comenzar a trabajar un proyecto para el FONCA durante el siguiente año.


El año pasado cuando declaraban a Enrique Peña Nieto virtual ganador de las elecciones del 1 de julio, un amigo mío, perteneciente a los 131 estudiantes de la Ibero que iniciaron el movimiento #Yosoy132 me decía que la única esperanza que teníamos nosotros era que vivíamos en el DF, donde aún se respetaba el estado de derecho de los habitantes, pero ahora entonces me pregunto ¿cuál es nuestra esperanza? Con la represión por parte no sólo del gobierno federal sino también del capitalino ¿que nos espera a quienes queremos manifestarnos en paz en contra de un gobierno autoritario? o ¿para nosotros que nos dedicamos a reportar todo lo que sucede en el país como periodistas, fotógrafos o bloggers?

Jessica Uribe

Creadora de contenido. Coordinadora editorial de Vivir México y Nomadistas. Chocolatómana y adicta a los tenis. Más artículos del autor »