En Distrito Federal se han presentado la mayoría de los casos, con 44 suicidios de soldados del año 2000 a 2012.

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16 de Diciembre de 2013, 20:44

De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), del 2000 a 2012, se han suicidado 182 elementos castrenses cuyas principales causas han sido, principalmente, los trastornos depresivos. Estos padecimientos son los que, principalmente, tienen consecuencias suicidas a las que se han enfrentado un sector de las fuerzas armadas.

Es por ello que se ha adquirido equipo especializado para ofrecer terapia a sus elementos mediante impulsos electromagnéticos en la cabeza, mismo que se instalará en el Hospital Central Militar. Debido a que “es más frecuente en mujeres”, la prioridad del programa será dicha población vulnerable.

“Con la adquisición de estimuladores magnéticos transcraneales, estaremos en posibilidad de brindar tratamiento de vanguardia, no invasivo, a pacientes con afección del estado de ánimo”, afirmó la SEDENA a través de una solicitud de información del mes de febrero de este año.

De hecho la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó en octubre de 2008 el tratamiento de la depresión mayor mediante la Estimulación Magnética Transcraneal, en circunstancias clínicas específicas.

Sobre la ubicación del personal, 20 son los estados señalados. La mayor cantidad de casos se registraron en el Distrito Federal con más de 40 suicidiois, seguido por el Estado de México con 20; Chiapas con 11, Chihuahua y Guerrero con 10 y con menos de una decena se ubican Sonora, Jalisco, Baja California, Coahuila, Yucatán, Puebla, Nuevo León, Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro, Tlaxcala, Oaxaca, Campeche, Tabasco y Durango.

Solo durante 2012 no hubo jefes ni generales entre los nueve elementos del Ejército que se suicidaron y se reportaron tres soldados, dos sargentos segundos, dos cabos, un subteniente y un teniente.

De acuerdo con los anexos de los Informes Sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública, correspondiente al tercer trimestre de 2013, para la última parte de este año está programada la firma del contrato para adquirir los equipos y su instalación en el Hospital Central Militar, dentro del área de psiquiatría, además de capacitar al personal encargado de su funcionamiento, para iniciar con la “atención de pacientes con ideación e intento suicida, utilizando el estimulador magnético”.

La Universidad de Pennsylvania cuenta con un programa de tratamiento basado en la Estimulación Magnética Transcraneal, a la cual define como una novedosa terapia ambulatoria de estimulación cerebral para los trastornos del estado de ánimo que no es invasivo.

Utiliza campos magnéticos pulsados que se ha mostrado como una gran promesa en el tratamiento de la depresión mayor, depresión bipolar y otros trastornos neuropsiquiátricos, incluyendo el síndrome de Tourette —tics físicos y vocales, asociados con la exclamación de palabras obscenas—, el trastorno de estrés post-traumático, el dolor y la migraña.

De acuerdo con esa institución, se trata de un procedimiento seguro y sin efectos secundarios comunes en los medicamentos como el aumento de peso, la sedación y la disfunción sexual.

El pasado 6 de diciembre, durante un convivio con generales y almirantes retirados, el presidente Enrique Peña Nieto ofreció explorar opciones para mejorar las condiciones de vida de los elementos de las fuerzas armadas.

De hecho, en febrero pasado, al conmemorar la ceremonia por el Día del Ejército, el mandatario se comprometió a fortalecer las prestaciones y elevar la calidad de los servicios de sanidad militar.

“Vamos a trabajar para ofrecerles mejores condiciones laborales y más oportunidades de desarrollo”, afirmó Peña Nieto, ante los secretarios de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, y de Marina, Vidal Francisco Soberón.

Y es que uno se puede imaginar la cantidad de presión a la que se encuentran sometidos, sin excepción, todos los soldados desde la época de Vicente Fox, pasando por la administración de Calderón y, ahora, la de Peña Nieto. Estar lejos de sus familias, de su ciudad de origen, de su entorno.

Sobre las cifras de suicidios de soldados mexicanos, en el 2000 hubo tres, para 2012 la cifra pasó a nueve, con un repunte en 2005, cuando se registraron 22 suicidios. Puede observarse una muy marcada caída en los suicidios de militares registrada en 2008, cuando se reportaron nueve, exactamente la misma cifra de la cual se informó en 2012.

Los militares se enfrentan a la lejanía de los suyos y, sobre todo, a situaciones extremas como los enfrentamientos ante narcotraficantes y labores de seguridad que debiesen estar ejerciendo las policías de los tres órdenes de gobierno.

Adicional a ello, son señalados constantemente por acciones violatorias de los derechos humanos, un frente abierto más a lo que se ven expuestos por no tener un marco regulatorio legal y realizar labores cada vez más complejas.

JJuan Rivera

Escúchame martes y jueves 2 pm en @egeekmx por muymalos.com [apps | tecno | redes sociales]. Editor en @VivirMexico. Locutor en @MuyMalos Radio y @ElEconomista. Más artículos del autor »