"Yo ya pagué... y me veo como un hombre de bien pa'la sociedad", fue lo que declaró Edgar N. "El Ponchis" al salir del centro de menores, rumbo a San Antonio, Texas, al ser puesto en libertad tras casi 3 años de condena por degollar a los adversarios al cártel que servía, así como a sus víctimas de secuestro.

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9 de diciembre de 2013, 15:07

El 'niño sicario', Edgar N. "El Ponchis", fue detenido en diciembre de 2010 en el aeropuerto de Morelos. En ese episodio, a pesar de estar señalado como responsable de 11 asesinatos y mutilaciones, confesó haber decapitado a 4 hombres y fue condenado por este y otros delitos, como portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, violación a la Ley federal de delincuencia organizada, con la finalidad de cometer secuestro y homicidio doloso, además de delitos contra la salud.

Este adolescente, que saltó a la fama cuando se divulgaron videos en donde torturaba y degollaba a sus adversarios de un cártel distinto al que pertenecía, así como asesinar a víctimas de secuestro, tenía 14 años en ese entonces, y se le condenó a estar internado 3 años en el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes (CEMPLA) de Morelos.

Sin embargo, su historia no comienza ahí. Sus padres eran drogadictos, y él nació con cocaína en la sangre debido a que su madre la siguió consumiendo durante su embarazo. El sistema de protección infantil estadounidense, envió a El Ponchis, y a otros cinco nietos más, con su abuela, a quien le correspondió la tutela y protección de los menores.

Carmen Solís, abuela de Edgar, se los llevó a vivir a Tejalpa, población en el estado de Morelos, quien asumió el rol de madre desde el año de 1997, cuando esta tenía ya 71 años.

La Corte de San Diego acordó que el gobierno norteamericano enviaría apoyo económico mensual a la abuela, para ayudar con la crianza de los seis pequeños. La abuela Carmen murió en 2004 a causa de diabetes y los nietos, aunque contaban con la presencia del padre, quien regresó después de ser liberado, no significaba un apoyo ni un sustento económico estable.

Por lo anterior, una tía decidió llevarse a Edgar a su casa, un pequeño departamento en Cuernavaca, donde compartiría recamara con su primo. Antes de que terminara el año, "El Ponchis" fue expulsado por cuarta vez de la escuela, regresando por ello a Tejalpa.

A Edgar nunca le gustaron los juguetes; siempre buscaba la forma de escapar e ir al río a buscar tortugas, pero después hasta ese gusto desapareció, pues dice la pasaba solo. "Traía a raya a los de su edad. Era el gandallón", explica David, el primo de "El Ponchis".

Cuando se dio a conocer la noticia de que Edgar era un “niño sicario” y había sido detenido, uno de sus maestros de educación física, aseguró a los medios que era un buen niño, pero marcado por el abandono.

Cuando fue detenido en 2012, pretendía abordar un avión de Cuernavaca hacia Tijuana, acompañado de una de sus hermanas. Pretendían ir a San Diego a visitar a su mamá.

Sus hermanas, conocidas como Las Chavelas, estaban dentro del crimen también, su hermana Isabel era novia de Jesús Radilla Hernández, 'El Negro', identificado como el líder de los sicarios del Cártel del Pacífico Sur. Él era el jefe de 'El Ponchis', a quien drogaba y asignaba 'trabajos' como degollar y cortar los órganos genitales de rivales.

Yolanda, la madre de Edgar, dejó la prisión poco después de que sus hijos se mudaran a México con la abuela. Fue deportada y regresó a San Diego. Se volvió a casar y tuvo otras dos hijas.

Cuatro días después de que el Ejército arrestara a El Ponchis, Yolanda Jiménez, fue detenida por autoridades estadunidenses en su departamento del barrio Logan Heights en San Diego, por haber regresado al país después de haber sido deportada.

Las dos hijas que tuvo con Gabriel se quedaron en Estados Unidos, bajo tutela de un familiar.

Aquí les compartimos una entrevista que Edgar, "El Ponchis" concedió a Justino Miranda, corresponsal de El Universal, en la que deja al descubierto la forma de pensar de este adolescente. Él ahora está en Estados Unidos, acudiendo a sesiones de reinserción social y, dice, estar dispuesto a comenzar una nueva vida. Sabe que no le será fácil, y también sabe que seguirá expuesto al cártel en el que estuvo participando por muchos años.

  • ¿Te llegó la soledad, te castiga mucho la soledad?
    Edgar: No, pues, gacho, aquí está cabrón, pinche infierno, ¿no?

  • ¿Y qué se piensas cuando estás encerrado en cuatro paredes?
    E: No, pues, trabajar y formar una familia, un bienestar y un futuro.

  • ¿Cómo te imaginas de grande, de 18, 20, 25 años, cómo te ves?
    E: Yo ya me estoy viendo como un hombre de bien pa’ la sociedad.

  • ¿Y cómo te sientes después de estar tres años en el Cempla?
    E: No, pues, yo la verdad he pensado y ya reflexiono las cosas porque allá afuera no pensaba nada.

  • ¿Has hablado con tu mamá allá en Estados Unidos?
    E: No, pues, por el momento ahorita no, pero cuando llegué, sí.

  • ¿Qué te dijo?
    E: No, pues, me dijo que qué había pasado, que por qué me detuvieron acá. No se la creía, pues.

  • ¿Le dijiste que irías?
    E: No, pues, le dije que me iba a ir con ella para formar una nueva vida y ya no pude llegar.

  • O sea, ¿tú ya querías cambiar de vida desde que te detuvieron?
    E: Sí, pues, yo ya iba para una mejor de vida, consciente de que ya iba a cambiar, que ya me iba a dejar de mis mamadas.

  • Y ahora, ¿cómo piensas?
    E: No, pues, ya dije, ahorita ya reflexioné algunas cosas y siento que hay motivación para otras. Ya no es lo mismo. Positivo ahora.

  • ¿No te da miedo aquí afuera?
    E: Me preocupa más que nada, pero miedo, no.

Sin embargo, los crímenes siguen, al final de cuentas, impunes. ¿Qué será de sus víctimas a las que mutiló, decapitó, asesinó? ¿Qué será de los familiares afectados?
La (in)justicia mexicana en su máximo esplendor. Para ellos no habrá reinserción. Ellos tienen que seguir cargando con su dolor. De ese no hay forma de liberarse.

JJuan Rivera

Escúchame martes y jueves 2 pm en @egeekmx por muymalos.com [apps | tecno | redes sociales]. Editor en @VivirMexico. Locutor en @MuyMalos Radio y @ElEconomista. Más artículos del autor »