
Después de que el Frente Amplio Progresista tomara durante 16 días las tribunas de la Cámara de Diputados y la de Senadores en rechazo a la Reforma Energética presentada por el Presidente Felipe Calderón el pasado 8 de abril, exigiendo un Debate Nacional, los legisladores accedieron a llevar a cabo un Debate Nacional en torno a la Reforma Energética el cual dará inicio el día de hoy a las 10:00 horas para finalizar el 22 de junio.
Se tendrá la participación de expertos, representantes de partidos políticos, juristas y organizaciones sociales, por lo que cada partido podrá llevar a sus invitados.
Aunque se predecía que el representante del PRD sería Andrés Manuel López Obrador, para sorpresa de muchos el elegido fué Cuauhtémoc Cárdenas y el historiador Lorenzo Meyer.
Por su parte el PRI llevará como invitados a su presidenta nacional Beatriz Paredes y al jurista Arturo Saldívar. Mientras que el PAN definió a Germán Martínez como su invitado, el PVEM llevará a Emilio González Martínez y el PT a Porfirio Muñoz Ledo.
Cada uno de ellos podrá hacer uso de la palabra durante 30 minutos y es ahí donde expondrán sus puntos de vista iniciales sobre el tema, después se hará una ronda de debate entre los ponentes y una más de preguntas por parte de los legisladores.
La Reforma habla de una serie de proyectos que el Gobierno Federal pretende implementar en el sector petrolero, cediendo a la iniciativa privada la exploración de nuevos yacimientos en aguas profundas del Golfo de México para así permitirles construir y operar posteriormente refinerías que actualmente están en manos de Estado.
Uno de los principales problemas que enfrenta el sector es la falta de recursos que permitan la libre explotación del crudo, por lo que se ha ido reduciendo la producción y según la secretaria de Energía, Georgina Kessel esta Reforma es la solución.
Mientras que el presidente de la Comisión de Energía del Senado, Francisco Labastida afirma que se está trabajando en la realización de una Reforma mejor a la presentada por el Ejecutivo Nacional.
Asimismo la población mexicana se ha dividido en opiniones pues mientras que el 29% de ellos está de acuerdo con la Reforma, el 27% se manifiesta en contra y el otro 44% no tiene una opinión definida.