The Police
El sábado 23 de noviembre nos trasladamos al Foro Sol de la Ciudad de México para presenciar a una de las bandas más influyentes, The Police, quienes en primera instancia no vendieron boletos como se esperaba, el motivo quizá se debió a que se cotizaban entre los 350 y 2 mil 300 pesos.Sin embargo a pocos días de la presentación del trío comandado por Stewart Copeland, se hizo la promoción de 2 por 1, hecho que ni así encendió los ánimos, pero que sí provocó el enojo de quienes compraron sus tickets con anticipación en la llamada preventa.

Factores que se juntaron para no tener muchas expectativas sobre este recital. Eran las 8:30, nos acercábamos a la entrada del Foro Sol y un revendedor se nos acerca con la frase, “boletos más baratos que en taquilla”, cosa que mermó más nuestro ánimo.

Ya adentro del lugar como a las 8:45, se apreciaba un escenario sencillo, para los estándares que nos han visitado últimamente y el respetable apenas abarcaba un 40 por ciento de localidades, en ese momento empezaban nuestras dudas sobre el ambiente para Vivir México con la Policía.

Sin embargo para las 9:10 de la noche empezó a llegar mucha gente, aunque el show estaba programado para las 21 horas, las gradas y la cancha de recinto del oriente de la Ciudad México, se apreciaban más llenas, hecho que nos mejoró el panorama.

En punto de las 9:30 de la noche se escucha Get up, Stand up de Bob Marley, para enseguida saltar al escenario Sting (Gordon Sumner), en el bajo; Andy Summers en la Guitarra; y Stewart Copeland en la batería quienes abrieron boca con Message In A Bottle, interpretada de forma más que magistral.
Policia 2

Inmediatamente después entonaron Synchronicity II y Spirits in the Material World, para ese entonces ya había 50 mil almas reunidas en el Foro Sol, al parecer la promoción de mitad de precio funcionó.

Sting no se caracteriza por su simpatía y mucho menos por su interacción con el público, sin embargo el sábado demostró lo contrario, ya que nos enseñó su buen español al saludar al respetable e invitándolo a aplaudir en todo el concierto.

Apoyados por un juego de luces espectacular, 5 pantallas que solo mostraban al trío inglés y leds en la parte superior de escenario La Policía nos envolvió en su ley con temas como Don’t Stand So Close to Me, Driven To Tears, Walking on the Moon, Hole in my Life y muchos otros, los cuales nos demostraron que no íbamos a ver un espectáculo de tecnología, sino a tres virtuosos en sus instrumentos.

Aquí resaltó el histrionismo de Stewart Copeland, que nos sorprendió con su ejecución en la batería y los metales en Can’t Stand Losing You/Reggatta De Blanc y Wrapped Around Your Finger.

Pero las rolas que arrancaron el alarido fueron De Do Do Do, De Da Da Da; Every Little Thing She Does Is Magic, Roxanne, y el encore de: King of Pain, So Lonely y Every Breath You Take, que a más de uno nos dejó al borde de las lagrimas al recordar nuestra etapa posesiva de adolescentes.

En general de se trató de un recital que superó nuestras expectativas, que si bien no es un alarde de tecnología, todo se compensó con la buena selección de temas y la maestría de las interpretaciones de The Police, quienes nos arrestaron sin concesiones, pese a la resistencia, a la cual cedimos de forma instantánea.

Imágenes : Alejandro Melendez