Las ciudades discapacitadas

bomba-en-rampa

¡Qué difícil es vivir en un país dónde no piensan en las personas con capacidades diferentes!

Esto lo expreso pues en los estos últimos días me he visto en la necesidad de acudir al transporte público para personas discapacitadas y me he dado cuenta que es muy difícil para ellos transportarse si no cuentan con alguien que los mueva o si no tienen el vehículo adecuado para hacerlo.

Un pie enyesado es suficiente para que acudir a tu trabajo día a día sea toda una odisea. Desde obstáculos en las banquetas, falta de rampas, autos estacionados donde deberías de pasar tu, camiones que no cuentan con los ingresos pertinentes o personas con una actitud de “el mundo no me merece” son las joyitas que me he topado.

En lo que respecta a la ciudad de Monterrey, hay pocos, poquísimos camiones preparados para transportar a personas con capacidades diferentes. Y como si la cosa fuera casualidad, hoy mismo sale el reporte-crítica de las pocas unidades que hay en el estado para este uso.

Monterrey es una ciudad discapacitada, discapacitada quizá, como muchas otras en el país. Con poca capacidad para tratar con personas diferentes, para adecuarse a lo diferente, para respetar, para cambiar.

Y la respuesta de sus funcionarios es que, equipar una unidad para personas con capacidades diferentes es muy caro. La verdad es que no comprendo. Los funcionarios regios gastaron millones en un puente que no es nada funcional pero sí muy vistoso y no son capaces de invertir en transporte eficiente e incluyente.

Poca visión a futuro y poca conciencia social.

Foto: oswaldo

25 de Mayo de 2009 @ 18:30

Fin de semana de Teletón

Por Ingrid en: Eventos

Una de las cosas que generan molestia entre muchas personas es el Teletón organizado por Televisa. Se supone que esos esfuerzos de la televisora son únicamente para beneficiar a niños con algún tipo de discapacidad.

Después de leer en RegioBlogs las razones de Germán Dehesa para donar algo al Teletón, me sigue pareciendo algo hecho con demasiado bombo y platillo pero el fin, de un modo u otro, es altruista. Las historias como las presentan en Televisa, tienen un enfoque amarillista-cursi que a muchas personas nos desagrada, pero ver las historias reales, sin tanta miel y lágrima, es como uno puede entender mejor el propósito de eventos así.

Leer lo importante que es para gente voluntaria del Teletón, o para la gente que ha sido usuaria de los CRITs, es con lo que uno alcanza a ver lo que se logra con esos eventos.

Tal vez en esos dos días que dura el Teletón, mucha gente vea con suspicacia los esfuerzos de Lucero y otras personas, pero algo llega a quien de verdad tiene que llegar el dinero, a los niños con discapacidades, que necesitan rehabilitación. Sin remitirnos a los anuncios cursis de Televisa, como bien dice Dehesa, la sociedad civil participa por un buen fin sin necesidad de volver partidista el evento, y eso siempre le sirve a un país. Ojalá las cosas sean para quien lo necesita.

Enlace: Las 20 razones de Germán Dehesa para participar en el Teletón | Imagen: La noche del primer Teletón

06 de Diciembre de 2008 @ 16:39