La Profeco ¿realmente nos ayuda?
Hace unos días que hablábamos sobre las posibles multas que algunas tiendas de autoservicio podrían recibir gracias a la evaluación que la Profeco hizo en sus comparativas de precios, algún lector mexicano que vive en España nos dijo que al menos en nuestro país teníamos a este organismo, pues en otros países nada se podía hacer con este tipo de abusos por parte de los grandes almacenes.
Me pareció muy curiosa la observación y admito que desconozco si en otros países hay algo parecido a la Profeco, lo cierto es que yo siempre me he quedado con la impresión de que a este organismo le falta poder para actuar. ¿Por qué digo esto? Porque cuando nosotros como consumidores tenemos un problema, lo que hacemos es acudir a este organismo a interponer una queja y ellos lo más que pueden llegar a hacer es asesorarnos y quizá guiar el proceso legal.
Pues bien, hoy por la mañana me topo con la noticia de que los senadores de nuestro país siguen dejando a este organismo de defensa del consumidor desamparado, pues ante los abusos de comerciantes y empresas internacionales, la Profeco sólo puede guiar los procesos de queja y quizá, penalización de comportamiento. Dice la misma nota que el 90% de los abusos cometidos quedan impunes.
Acciones tomadas por los senadores para apoyar el trabajo de la Profeco han sido el cambio de las etiquetas para que muestren el valor nutricional de lo que contienen y también establecer un tope máximo a los precios en tarifas aéreas. Exceptuando estos dos rubros, a la Profeco sólo le queda orientar y educar al consumidor.
Yo creo que este organismo sí merece más atribuciones, pues en muchos casos es por ellos que nos enteramos de la calidad de los productos, de dónde comprar mejor y de no dejarnos estafar por las “ofertas” llamativas de muchos comercios.
Y tú lector ¿qué otras atribuciones le darías a este organismo para que siga garantizando el mejor consumo de productos a la población mexicana?
Imagen: urbanmkr





