La desaceleración económica que está viviendo Estados Unidos sin duda afecta la estabilidad monetaria de nuestro país. Una de las áreas en donde ya se empieza a notar la baja es en las remesas que envían los emigrantes mexicanos.

Según se ve, los envíos de dinero bajaron un 12.2% el agosto pasado respecto a agosto  de 2007, hecho que desde 1995 no se veía. En total han bajado un 4.17% los envíos de dinero en este presente año, cosa que afecta la economía mexicana por las familias que dejan de percibir un dinero antes recibido y es un indicador del debilitamiento de la actividad económica norteamericana.

Periódicos extranjeros califican este hecho como el punto más bajo de la historia de envíos a México y además, considerando que para México -tristemente- estos ingresos extranjeros son una fuente muy importante para gran parte de la población, es un descalabro total al bolsillo común. Las remesas son comparables al ingreso por petróleo y a la inversión extranjera, así que de ese tamaño puede ser la magnitud de su decrecimiento.

Mientras tanto, esperaremos a ver qué pasa con el FOBAPROA norteamericano y se tratará de tener confianza en nuestra economía.

Imagen: Ingrid