Revisión: Museo del Estanquillo
El fin de semana, andaba en el centro de la Ciudad de México y al circular sobre la calle de Isabel la Católica casi esquina con Madero, en el 26 de esta calle para ser más exactos, me tope con el Museo del Estanquillo, el cual alberga la colección de Carlos Monsiváis.
Actualmente se presenta la exposición temporal De San Garabato al Callejón del Cuajo; exposición homenaje a dos de los más grandes exponentes de la ilustración y caricatura nacional: Gabriel Vargas y Eduardo del Rio Rius.
En el primer piso se encuentra el homenaje a Eduardo del Rio, mejor conocido como Rius, creador de Los agachados y Los supermachos. Rius ha escrito más de 100 libros y recibido innumerables premios nacionales e internacionales, su trabajo refleja sus ideas izquierdistas y un fuerte sentido crítico de la política mexicana que lo posiciona como una de las personas que mejor sabe plasmar la vida del mexicano, pero de manera especial, la vida rural.
Aquí podemos apreciar sus inicios y el desarrollo de gran parte de su trabajo así como sus obras principales, Los Supermachos y Los Agachados, serie de historietas que pretendía ser una parodia del México pos revolucionario y que para desgracia nuestra, una realidad aún hoy en día en muchas zonas del país. También se pueden apreciar una serie de representaciones en madera de los principales personajes de las historietas, como Calzonzin y Nopaltzin, personajes que comúnmente usaba para denunciar la ignorancia o para exponer su crítica.
Existe una sección en este piso en donde de manera por de mas ingeniosa, nos presentan las historietas grabadas en video y con voces incluidas, por aquello de que la luz es tenue y leer todo lo que hay en la muestra, termina arruinando mi ya maltrecha vista.
El segundo piso está dedicado a Gabriel Vargas y su muy famosa La Familia Burrón. Es difícil imaginar los inicios de Gabriel Vargas, ya que su familia le prohibía dibujar; según ellos, ser monero no tenía futuro. Sin embargo, como dice un dicho mexicano “El que nace pa’ tamal, del cielo le caen las hojas”. Gabriel dibujaba a escondidas y en cierta ocasión se entera de un concurso de dibujo al cual ingresa, el motivo: el día del tránsito. El resultado, lo podemos ver en esta exposición y créanme, es digno de admirar un trabajo de esta calidad a tan corta edad, nada más y nada menos que cuatro mil figuras, cada una con un gran nivel de detalle, pero sobre todo con el sello que caracterizaría el trabajo de toda su vida: una excelente representación de la vida citadina.
Algo realmente entretenido en esta muestra es la maqueta y demás figuras que representan, casi por completo, la obra de Gabriel Vargas; llenas de colorido e ingenio, pero sobre todo de mucho humor; porque como ya es sabido, el pueblo mexicano se ríe de todo, incluso de la muerte.
El tercer y cuarto piso presenta muestras permanentes de dibujantes e ilustradores contemporáneos, de una calidad excepcional, pero que al lado de estos dos titanes, hoy los dejo para otra ocasión. También hay una sala de lectura muy acogedora y una zona donde te enseñan a dibujar a la Familia Burrón, muy divertido; quizá entre los asistentes surja el próximo Rius o Gabriel Vargas.
Es importante mencionar que el museo abre de miércoles a lunes de 10:00 a 18:00 hrs y que por lo general por la mañana encuentras pocos visitantes (para aquellos que se engentan rápidamente). El domingo, día en que yo asistí, no tiene coste, sin embargo, es importante apoyar la exposición, comprando algún recuerdo de San Garabato.

