Ciudadanos de Nuevo León en contra de la verificación vehicular

Durante mi corto periodo de estadía en Monterrey, me sorprendió que la ciudad tuviera tan pocas opciones de transporte público: camiones, metro (2 líneas), taxis o auto particular. Ni soñar con una vía ciclista o andar en patines o patineta por la ciudad.
Acostumbrándome a esto, decidí adoptar el transporte público como mi medio de movilidad, pues usar un auto además de ser más costoso (gasolina, reparaciones e impuestos anuales) contaminaba mucho más.
Mi sorpresa fue darme cuanta que en Nuevo León no hay verificación vehicular controlada, ni en autos particulares ni en transporte público, y esto es darle rienda suelta a la contaminación en la ciudad y a que los ciudadanos por flojera o gasto económico, no se percaten de lo mucho que puede contaminar un auto con su uso prolongado.
Al tiempo de estarme preguntando por ello, el Gobierno de Nuevo León hizo una consulta pública para tratar de establecer la Verificación Vehicular Controlada como medio de captación de ingresos y mejoras al medio ambiente de la ciudad. Pero la reacción de la ciudadanía me sorprendió: no están dispuestos a pagar cerca de 400 pesos al año por obtener un holograma donde se certifique que su auto emite poca contaminación y la mayoría se escudó en decir que los autos no son los mayores contaminantes, sino el transporte público.









