Vida cotidiana
| 19 de marzo de 2011 a las 12:12 | 2 comentarios
Escultura de la Plaza Río de Janeiro
La tarde comienza a refrescar en la Plaza Río de Janeiro. Oficinistas con la corbata a medio desanudar pasan ligeros, casi flotando de cansancio, sujetos al suelo únicamente por esas carpetas imitación piel que a diario cargan como escudos de caballería. Provienen de la estación de Metro Insurgentes, o de la homónima de Metrobus, y se dirigen a casa. Uno lo adivina por la rapidez —seguramente incentivada por el cansancio— con que cruzan el diámetro de la plaza, contando los minutos para desprenderse de esos...