Algunas pancartas y carteles en manifestaciones se nos grabadas en la memoria por su ingenio. Otras se nos quedan en la mente porque conllevan una pequeña (e inesperada) carga poética. Es que la protesta, como expresión, nos permite transmitir emociones a través de frases cortas, concisas. Algunas veces, de esos reclamos, de esos gritos, emergen pequeñas piezas dignas de coleccionarse; unas cuantas líneas capaces de revolver conciencias, como en Un país durmiendo... de Luis A. de Jesús R., donde un improvisado poema -enmarcado por una...
x









