Graffiti en el Metro

Hace ya un par de años el Sistema de Transporte Colectivo Metro lanzó varias campañas dirigidas a combatir mediante la denuncia a quienes rayan los cristales y a quienes graffitean los vagones. Honestamente, el Metro podrá ser muchas cosas, pero creo que, todavía hasta hoy, pocos podrán testimoniar haber visto un tren pintorrajeado. Los carteles que durante meses fueron exhibidos a un costado de las puertas de cada convoy indicaban que el problema ya había alcanzado cierta recurrencia que preocupaba.

La cosa es que la evidencia ya está en Youtube.

Ahora bien, si se fijan con atención, las pintas rebasan por mucho el nivel de piso, lo que lleva a pensar que no fueron hechas en un andén, sino desde la vía; es decir, que los vagones bien pudieron haber sido dañados en talleres. O los graffiteros entran a instalaciones consideradas de alta seguridad o alguien se beneficia de la reparación de daños.