Aumenta violencia de género en las escuelas de educación básica en México

Los resultados del Informe Nacional sobre Violencia de Género en la Educación Básica en México de este año, elaborado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), no fueron muy alentadores, pues revelaron que entre los niños y jóvenes de nuestro país están aún fuertemente arraigados los prejuicios, estereotipos y la violencia de género situaciones que representan una importante deventaja en el desarrollo pleno de las capacidades de niñas y niños.

Este estudio le fue realizado a 26 mil 319 alumnos de los niveles de 4to de primaria a tercero de secundaria, en 395 escuelas públicas primarias y secundarias, de los niveles de marginación muy alta - alta, media y baja-muy baja. Se entrevistó también a 324 directores y mil 485 docentes.

Por ejemplo, uno de los resultados que destaca es el que dice que el 60.3% de los adolescentes hombres y el 54.8% de adolescentes mujeres piensa que es responsabilidad de la mujer cuidarse para no quedar embarazada.

En cuanto a la violencia que se presenta en las aulas los resultados no sólo resultaron pesimistas sino alarmantes pues se reveló que el 90% de los estudiantes de sexto grado de primaria y de los de secundaria han sufrido alguna vez humillaciones o insultos de sus otros compañero varones, así como agresiones que van desde patadas, empujones y golpes con objetos hasta ser tocados sin su consentimiento.

"En este sentido pareciera que en la escuela se están reproduciendo prácticas agresivas de los niños hacia las niñas, pero también hacia otros niños, en el marco de un estereotipo sobre la masculinidad que supone que las formas violentas son uno de sus componentes constitutivos", destaca el informe.

En cuanto a su futuro estudiantil y laboral dos terceras partes del alumnado de primaria y secundaria mostró expectativas positivas de concluir sus estudios universitarios, sin embargo las mujeres mostraron poca confianza en el mercado laboral argumentando que no será justo con ellas. Supongo que por ello las aspiraciones profesionales de las niñas se enfocan hacia áreas como la enseñanza y el cuidado de la salud, mientras que los niños aspiran a ser ingenieros o arquitectos, así como policías y bomberos.

Una realidad muy triste para el futuro de nuestra sociedad.