Calderón en el Mundial: la importancia de la diplomacia alternativa

Hace un par de semanas circularon por varios medios diversas encuestas, notas de opinión, entrevistas y demás respecto a un sólo tema. Y no, no se trataba de Paulette. Toda esa cobertura mediática se dirigía a algo tan simple como la asistencia del Presidente de la República, Felipe Calderón, al partido inaugural de la Copa del Mundo. Este año México tiene el honor de participar en el primer partido de la Copa jugando contra nada más ni nada menos que el anfitrión: Sudáfrica.

La controversia inició con la publicación de una encuesta en la página de la Presidencia de la República respecto a si debería o no el mandatario asistir al mundial. Aunque la encuesta revelaba que el 65% de los 2 mil 516 usuarios apoyaban que asisitiera a los actos inaugurales del mundial, la opinión de opositores, panistas y diversos periodistas no se hizo esperar. Aquellos que se pronunciaban en contra de lo que denominaman como unas “vacaciones,” establecían que en el país habían cosas más urgentes por atender, como la creciente violencia, las repercusiones de la Ley Arizona y la crisis económica de la que aún no salimos.

Por otro lado, los que apoyaban la moción en base a que la presencia del mandatario, cual padre que asiste orgulloso a la obra escolar de sus hijos, podría dar ánimos a la Selección Nacional. Todas las causas enumeradas, tanto a favor como en contra, dejaban de lado la importancia del fútbol en la vida política mexicana y la gran oportunidad diplomática que representaba dicha visita informal de Estado.

Recordemos que hace poco más de un año, tras pobres resultados de Sven Goran Eriksson como director técnico de la Selección Nacional el mismo Calderón declaró ante la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) su preferencia por Javier Aguirre para dirigir al Tri… ¿y quién es el director técnico actual? Esto no debe caernos de sorpresa. México se encontraba en medio de dos crisis: la de la violencia y la económica. Si México no clasificaba al mundial, habría sido un golpe muy bajo para la moral nacional y potencialmente, para la estabilidad social. La meta principal en ese momento era dar a la población la esperanza de que su selección hará un muy buen papel en el Sudáfrica-2010 y dar un panorama de alegría ante la actual crisis económica que atraviesa el país.

Además, Calderón puede aprovechar el viaje para estrechar relaciones con diferentes mandatarios que de igual manera se darán cita en Sudáfrica. La diplomacia alternativa o informal, ha tomado mucha importancia en los últimos años. Cualquier momento es bueno para hablar de posibles tratados de libre comercio, cooperación militar, visitas de Estados futuras, etcétera. México puede aprovechar que en su grupo está además Francia para explorar a fondo la ayuda de la Unión Europea en materia de narcotráfico, por ejemplo.

Tomando en cuenta lo anterior y el papel que juega el fútbol en la estabilidad social mexicana, no sólo es una buena idea que Calderón asista al mundial, se vuelve imperativo.

Foto: Sipse