En Guanajuato también encarcelan a mujeres por abortos espontáneos

Un aborto espontáneo es una de las experiencias más desgarradoras que puede tener una mujer que desea ser madre. Y tampoco debe ser muy divertido que digamos para alguien que no hubiera planeado el embarazo. En Guanajuato (oh sorpresa) hay un agravante más: el aborto espontáneo también es considerado delito. No importa que no intentaras abortar, no importa que no pudieras llegar a tiempo a un hospital… no importar que en realidad sea una función corporal que la mujer no pueda controlar, si tienes un aborto espontáneo, el estado de Guanajuato te meterá a la cárcel.

Pero hay algo peor (¡!). Aunque el aborto se castigue, de acuerdo al Código Penal de la entidad, con tres años de cárcel, las mujeres que incurren en este delito en Guanajuato (de manera voluntaria o no) reciben en promedio 27 años de prisión como castigo. Son tantas las cosas que están mal que no sé ni por dónde empezar.

Primero: el aborto espontáneo no es asesinato… personalmente, tampoco creo que el abortotradicional lo sea, pero vamos a eso después. Aunque se puede monitorear el estado de salud de una mujer para evitar precisamente este tipo de situaciones debemos aceptar que una gran parte de la población femenina por desgracia, no tiene acceso a servicios de salud de calidad.
Segundo: 27 años de cárcel es demasiado por algo que, a lo mucho, sólo podría ser catalogado como homicidio culposo.
Tercero: hay algo que me preocupa, ¿quién denuncia a estas mujeres? ¿Su doctor? ¿Su familia? En cualquier caso, un doctor debería saber que un aborto espontáneo es un accidente y ¿qué clase de familia manda a uno de sus miembros a la cárcel en un momento así?

Hasta hace poco habían siete mujeres encarceladas en Guanajuato por el delito de aborto espontáneo. Gracias a la Clínica Jurídica del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) una de esas mujeres, Alma Yareli Salazar Saldaña de tan sólo 25 años fue liberada y se le retiraron los cargos de asesinato en primer grado con el agravante de parentesco.

Ya que se cuenta con un precedente, los abogados de Alma Yareli planean extender su defensa a las seis mujeres restantes. Al respecto, Verónica Cruz, del centro de atención a la mujer “Las Libres” declaró:

Las mujeres tienen derecho a decidir sobre sus vidas. Después estos niños andan vagando por las ciudades o se vuelven delincuentes. Son seres que no merecen sufrir así. El estado de Guanajuato aún vive en la Edad Media con sus leyes católicas y gobernantes clérigos.

Con el antecedente necesario para retirar cargos por aborto espontáneo podría haber esperanza para las mujeres encarceladas por aborto provocado. Pero primero se necesitaría cambiar al gobierno en el estado y la mentalidad de los funcionarios guanajuatenses respecto a la mujer (ente a quien parecieran odiar) y eso podría tomar más tiempo.

Foto: Periódico AM