La Iniciativa Mérida no está funcionando… y la estrategia Todos somos Juárez tampoco

La Iniciativa Mérida fue pactada en el sexenio del Presidente Vicente Fox. La estrategia “Todos somos Juárez” entró en vigor a inicios de este año. Ambos tienen el mismo objetivo: combatir al crimen organizado, aunque tienen diferentes enfoques. La Iniciativa Mérida se concentra en las acciones militares y “Todos somos Juárez” se acerca a este problema por la parte de la prevención y con la utilización de diversos programas sociales. La primera tiene un alcance nacional y la segunda se enfoca en una región en particular. Ambas están fracasando.

La Iniciativa Mérida es un compromiso asumido entre los gobiernos de México y Estados Unidos para combatir al narcotráfico. A través de ella, el gobierno estadounidense proporcionaría entrenamiento militar, armamento y transporte (helicópteros, etc.) enfocado al combate al narcotráfico. Con el paso de los años, esta iniciativa ha sufrido varias modificaciones para adaptarse a las necesidades en materia de seguridad mexicanas. Aunque es México el que define los objetivos y metas de la ayuda recibida, Estados Unidos siempre proporciona una segunda opinión y puede negarse a otorgar cualquier ayuda que pudiera resultar obsoleta o no tan efectiva.

El gobierno del presidente Barak Obama, a través de la Oficina de Auditoría General del Gobierno declaró que se duda de los avances de dicha iniciativa, que hasta la fecha no hay resultados visibles y que esto se debe a una falla organizacional por parte del gobierno mexicano. Estoy de acuerdo casi en todo: dudo de los avances y no hay resultados visibles pero, ¿es en realidad culpa del gobierno mexicano? Para empezar el combate al narcotráfico es un plan a largo plazo y dado que la mayoría de la ayuda estadounidense está destinada a entrenamiento y capacitación de fuerzas armadas es difícil que existan resultados evidentes a simple vista. Además, si el gobierno de Estados Unidos puede cambiar la naturaleza de ayuda (y ya lo han hecho antes) en cualquier momento y asesorar al gobierno mexicano en cuestiones de seguridad, ¿no sería este fracaso también su culpa?

Por otro lado está la estrategia “Todos somos Juárez” que pactaba el inicio de programas sociales destinados a la prevención de las adicciones y el crimen y que marcaba la salida del ejército de Ciudad Juárez. En su primera evaluación, los números demostraban que todo iba viento en popa, que los programas implementados en las áreas de salud, deporte, educación, cultura y economía estaban funcionando.

Pero a raíz de un aumento y diversificación de la violencia en dicha ciudad, los militares han regresado a las calles. Hasta ahora, los resultados de esta estrategia tampoco son visibles.

¿A quién culpar por la situación en el país? Al gobierno por la mala implementación de “Todos somos Juárez”? No, sabemos que es un proyecto a largo plazo y es que es prácticamente imposible ver resultados en menos de seis meses. ¿Al gobierno estadounidense por no hacer de la violencia al sur de su frontera una prioridad por resolver? Probablemente, pero debemos entender que cada país tiene diversas metas y que, aunque estas no nos favorezcan, debemos respetarlas. ¿A gobiernos pasados por no haber tomado en sus manos la situación del narcotráfico antes de que fuera demasiado tarde? En parte, pero no tiene caso estancarnos en el pasado.

La situación actual es culpa de todos. De civiles y de gobierno, de nacionales y extranjeros, de narcos y de militares. De los que toman las decisiones equivocadas y de los apáticos. Tenemos que dejar de culpar al gobierno por todo. Es cierto, hasta ahora nada ha funcionado pero ¿alguien tiene una idea mejor?

Foto: El Heraldo