¿En dónde quedó Godoy Toscano?

Godoy está prófugo… otra vez. Ya se veía venir. Desde el momento en el que Julio César Godoy Toscano no se presentó a la última deliberación sobre su inminente desafuero todos lo sospechamos: se iba a fugar. ¿Nos sorprende? No, pues tampoco es la primera vez. ¿Nos indigna? ¡Por supuesto!

Ahora la Procuraduría General de la República ha dado noticia a la INTERPOL. Se redactará una Ficha Roja, que enviará sus datos a más de 170 países, esperando agilizar su aprehensión y su proceso por parte de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO). También han empezado las declaraciones descalificándolo, incluso al interior de su antiguo partido, el Partido de la Revolución Democrática (PRD). No es para menos, pues las consecuencias políticas pueden ser graves para el primer partido con un narcopolítico desaforado. Al respecto, el senador Carlos Navarrete comentó:

Hay que reconocer el error cometido, hay que reconocer con vergüenza política que fuimos sorprendidos, que cuando nos enteramos ya era demasiado tarde, porque ya Julio César estaba en el cargo de diputado federal. Si mis compañeros de Michoacán hubieran sabido eso el año pasado, seguramente que no lo hubieran postulado candidato a la diputación federal por Lázaro Cárdenas.

Por el momento, nos queda como esperar, como siempre. Tanto para que se cumpla el arresto de Godoy como para ver qué clase reconsecuencias tendrá este conflicto sobre el PRD en las próximas elecciones. Sin embargo, no sólo el PRD será fuertemente juzgado por la opinión pública si el caso no prospera. La credibilidad del sistema de aprehensiones y procesos judiciales mexicano podría aumentar si este caso en particular logra resolverse de manera favorable.

Y a todo esto, ¿qué pasará por la mente de Godoy? Una de sus últimas perlas de sabiduría fue:

Ganaré de todas todas, a la PGR, a la que he vencido en cuatro juicios.

Foto: El Economista