INEE culpa al «copy/paste» del bajo desempeño en la prueba PISA 2009

La directora del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE), Margarita Zorrilla Fierro, presentó ayer el informe “¿Qué le dice PISA a la educación? Reflexiones sobre los resultados de Lectura” donde revela que los estudiantes evaluados mejoraron su habilidad para buscar y seleccionar información en un texto, pero se mostraron incapaces para elaborar juicios o hipótesis donde puedan aplicar el conocimiento obtenido o, incluso, su experiencia personal.

En palabras de la titular del instituto, los chicos

Aprenden a buscar, acceden y recuperan información pertinente, pero tienen dificultad para integrarla e interpretarla. ¿Cuál es el problema que tienen en las aulas? El cortar y pegar, y ahí el trabajo del profesor tiene que ser más complejo para poder mejorar el aprendizaje

Al igual que Condorito, lo único que puedo decir al respecto es: ¡Plop!

En diciembre del año pasado la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) había anunciado los resultados de esta prueba donde México ocupaba los últimos lugares en Lectura y Ciencias, y, específicamente en el área de Lectura, el puesto 48 de las 65 naciones evaluadas, quedando por debajo de países como Chile, Turquía, Grecia y España. E incluso peor, quedando rezagados con respecto a los resultados que habíamos obtenido en la aplicación del 2000, donde de 446 puntos bajamos a 432 en el área que examina las habilidades de reflexión y evaluación.

Algo está mal en nuestro sistema educativo, y, perdón, no es el Internet. El copy/paste es un problema académico en todas las latitudes del mundo que se presenta desde la educación básica hasta la de posgrado y a la que los profesores (y me incluyo en la lista como un prófugo de la docencia) se han enfrentado desde mucho antes del auge del Internet. Baste recordar que antes de BuenasTareas.com o El Rincón del Vago o incluso la Wikipedia el plagio ha existido. ¿Quién de los nacidos en la década de los setenta o los ochenta no se pirateó textualmente la información de la Enciclopedia Británica o la Enciclopedia Salvat? O peor: de las folclóricas monografías que vendían en la papelería de la esquina.

La conducta de transcribir información sin procesarla ha estado presente desde hace mucha tiempo en nuestros catálogos de malos hábitos y el copy/paste de contenidos colgados en la Internet es tan solo una variante más de esta anti-académica costumbre. ¿Dónde radica el problema? En los dichosos programas de estudios que a pesar de todas las innovaciones pedagógicas de las últimas décadas siguen aferrados a la tendencia de concebir la educación como un adquirir conocimiento en vez de un construir el conocimiento; es decir, de conceptualizar al estudiante como un ente pasivo que recibe información en vez de crear conocimiento.

Sustento de mi opinión en las discusiones generadas en torno la reciente reforma educativa (RIEMS) impulsada por la SEP, donde las Humanidades y las Artes, troncos de conocimiento amplísimos y dedicados por excelencia a la reflexión y metapensamiento han sido poco a poco desterradas del bagaje que un egresado de la educación media debe poseer, aglutinándolas en la categoría equívoca de "Ciencias Sociales" y privando a los adolescentes de ejercitar habilidades que los beneficiarán en su desarrollo. En palabras de Sergio Abreu, la RIEMS es un retroceso educativo porque:

Es necesario considerar que la adolescencia es la etapa en la que el córtex prefrontal está en pleno desarrollo. El córtex prefrontal es la región encargada de controlar el funcionamiento cognitivo superior, como la toma de decisiones, la planificación, el establecimiento de prioridades, la supresión de los impulsos y la valoración de las consecuencias que pueden tener las propias acciones (Santrock, 2006). Para un mejor desarrollo de esta importantísima área encefálica se requiere de la estimulación, misma que se logra mediante la aplicación de materias fundamentales de conocimiento abstracto, como la matemática y la lógica.

Si en vez de estimular estas capacidades en los adolescentes (e incluso, en los niños) les retiramos toda oportunidad de desarrollarlas ¿nos seguirá sorprendiendo que nuestros adolescentes sólo puedan encontrar y seleccionar información en un texto en vez de comprenderla, razonarla, reflexionarla y después poder aplicarla? Yo creo que no, no hay sorpresa alguna.

Foto 1: CICSAT
Foto 2: Educadores Digitales