La comunidad filosófica protesta contra la SEP

Integrantes de la comunidad filosófica en México consideran urgente que la Secretaría de Educación Pública asuma y respete el acuerdo 488 donde se marca puntualmente el restablecimiento de las humanidades dentro de los programas de estudio, considerando como disciplinas obligatorias a la lógica, la ética, la estética y la introducción a la filosofía. Aseguran que sin una formación sólida en las disciplinas filosóficas, como la ética, los jóvenes nunca podrán tener acceso a la construcción de un pensamiento crítico ni al análisis de nuestra realidad social que día se torna más violenta.

El mes pasado, la directora del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE) culpaba al copy & paste del bajo rendimiento que mostraron los estudiantes mexicanos en la prueba PISA 2009. La titular del INEE, Margarita Zorrilla, explicaba en la presentación del informe *¿Qué le dice PISA a la educación? * que los jóvenes mexicanos

aprenden a buscar, acceden y recuperan información pertinente, pero tienen dificultad para integrarla e interpretarla. ¿Cuál es el problema que tienen en las aulas? El cortar y pegar, y ahí el trabajo del profesor tiene que ser más complejo para poder mejorar el aprendizaje.

Ignoro qué entienda la titular del organismo por el trabajo del profesor (irremediablemente me remite a una solución del tipo "varita mágica" o de echar la bolita), pero si reflexionamos un poco, podemos caer en cuenta de que el mentado copy & paste no es el problema, sino tan sólo una consecuencia. Tal y como lo muestran los resultados de la prueba PISA, nuestros estudiantes pueden elaborar tareas mecánicas, pero carecen de las tablas necesarias para elaborar un juicio complejo, fundado en razonamientos correctos y verdaderos, echando mano de la experiencia propia y previendo consecuencias a futuro. Y, si esto sucede no es porque los alumnos carezcan de esa capacidad, sino porque ésta no ha sido desarrollada.

La exclusión de las materias concernientes al área de humanidades en la Reforma Integral a la Educación Media Superior (RIEMS) sólo podrá empeorar la situación de nuestros jóvenes. Esta reforma emprendida en el 2008 contemplaba la creación de "nuevas materias" como formación ciudadana, y el paso de asignaturas obligatorias a transversales de aquellas relacionadas con al filosofía y las humanidades. Es decir, en lugar de darles un espacio propio, se pensaba incluirlas como contenidos dispersos en diferentes materias. Sin embargo, como apunta Gabriel Vargas Lozano, sólo se volvieron "transversales" a este tipo de asignaturas, mientras que matemáticas o física permanecieron intactas. A su parecer

La filosofía y las humanidades proporcionan a los individuos armas culturales, históricas y lingüísticas para poder enfrentar un mundo extraordinariamente conflictivo como el actual.

El incumplimiento del acuerdo 488 parece darle la razón a la comunidad filosófica en México -- de la cual Gabriel Vargas es integrante. Todo apunta a que se trata de un proceso para implantar políticas tecnócratas, las cuales se dirigen a una capacitación en vez de una educación; es decir, entrenar a nuestros estudiantes únicamente en las necesidades que tiene la industria (encaminarlos a la técnica), pero no prepararlos para las necesidades que tiene el país y sus habitantes (alejarlos de la ciencia y la reflexión social). La educación técnica no tiene por qué estar peleada con la educación humana. Aprender cabalmente matemáticas, entender qué se está haciendo cuando se resuelve un problema de física o saber qué implicaciones puede tener en las sociedades el estudio del genoma humana implica necesariamente aplicar el pensamiento filosófico y las habilidades cognoscitivas que conlleva.

Después de todo, reconocidos filósofos como Pitágoras, Aristóteles, Platón, Descartes o Pascal fueron también matemáticos. No se puede tener ciencia sin filosofía.

Foto: Logimex