Reunión Calderón-Obama: empate técnico

Las reuniones entre altos mandatarios, no se diga las que se han dado en la historia reciente entre los presidentes de México y Estados Unidos siempre han revestido de interés, morbo y expectativas para ambos lados de la frontera, y no podía ser menos la hoy celebrada por Felipe Calderón y Barack Obama, llevada a cabo en la ciudad de Washington, de la que podríamos desprender (si cupiera aplicar el término) un "empate técnico".

Tres elementos aderezaban de antemano este encuentro, en cuanto es el primero después de las revelaciones que este año se han soltado por parte de Wikileaks acerca de las impresiones que se reciben en Estados Unidos sobre el modo de gobernar de las autoridades mexicanas; la tensa relación que a raíz de ello se está teniendo con el embajador norteamericano Carlos Pacual, al punto que el mismo Calderón externó que la confianza (en este caso la depositada en este funcionario) "es algo difícil de construir y muy fácil de perder". Además, también, la primera reunión a pocos días del asesinato en SLP de dos agentes de seguridad norteamericanos.

¿Y qué se dijeron? Lo mismo de siempre y no más. Obama se externó en favor del respeto de la soberanía de México -faltaba menos-, aunque sí preocupado por la seguridad de sus agentes en el país, mismos, cabe aclarar, trabajando en México a solicitud del gobierno federal en apoyo logístico a la guerra lucha contra el narco. Sin embargo, también admitió que su gobierno está "atado de manos" ante el flujo de armas de su país al nuestro, apelando (a mi parecer de manera muy ridícula) a la Segunda Enmienda norteamericana como la base legal. Vaya, que luego de ésto bien puede Calderón o cualquier autoridad mexicana en lo sucesivo apelar a nuestro glorioso artículo 11 Constitucional que a la letra reza: " Todo hombre tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes", cuando se le pida rendir cuentas sobre el aumento de los inmigrantes.

Y Calderón... bueno, Calderón se concretó a decir que ambos gobiernos coinciden en principios básicos de corresponsabilidad. Y dadas las circunstancias, resultó lo más atinado. Además, agradecemos no se haya desgastado, pues los reflectores hoy están volcados sobre el #presuntoculpablegate. Así que lo sentimos Don Felipe, siga participando.

Imagen: El Universal