Leonora Carrington festeja 94 años de vida con una exposición en el DF

Leonora Carrington, reconocida a nivel mundial por su contribución al movimiento surrealista --y al arte mexicano en general--, cumple hoy 94 años de vida y lo celebra exponiendo su obra reciente en el Centro Cultural Indianilla de la Ciudad de México, compartiendo reciento con quien en vida fuera uno de sus amigos más allegados, el escultor y escenógrafo Gunther Gerzso. Esta exposición, organizada por el Gobierno de la Ciudad de México a través de la Secretaría de Cultura y dicho centro cultural, presentará 10 piezas escultóricas que la artista trabajó en los últimos tres años y que hasta ahora no habían sido presentadas al público.

Aunque hoy la casa-taller de la artista --ubicado también en la Ciudad de México-- estará de manteles largos, la celebración oficial de su cumpleaños será el próximo sábado al medio día en el Centro Cultural Indianilla, donde rodeada de su obra celebrará una vida consagrada al arte que, como en muchos otros casos, ha dado lo mejor de sí en nuestro país. Prueba de que la vida y obra de esta artista multidisciplinaria, originaria de Lancashire, Inglaterra, es parte ya de nuestra vida e historia nacional, la da Elena Poniatowska con su reciente novela Leonora, donde a través de la ficción busca dar cuenta de una de las personalidades más influyentes del movimiento surrealista en México.

Y tanta alharaca, bombos y platillos por el cumpleaños de una artista no es en vano. La vida de Leonora Carrington es también la historia de un México que ahora se nos antoja enorme y entrañable, fuente de suspiros, ideales vencidos y saudere. Sí, ese país que catalogaron como surrealista, pero no a manera de insulto o sinónimo de absurdo, sino como un homenaje, un piropo que franceses, alemanes y españoles lanzaron a nuestras tierras que por su configuración social e histórica tenía tintes de tierra prometida. Y Carrington estuvo ahí, en el epicentro de ese momento histórico...

Aunque originaria de Lancashire, Inglaterra, esta escritora, escultora y pintora llegó a México en 1942 de la mano del escritor Renato de Luc. Y aunque a los pocos años se divorció de él, México representó para ella un hogar y amor definitivo, radicando desde entonces en la colonia Roma, de la Ciudad de México. Aquí encontró a su "alma gemela en el arte", la también nacionalizada mexicana Remedios Varo, pintora y escritora breve que llegó a México gracias a un amigo en común Benjamín Péret, quien fuera pareja sentimental de Varo en París.

Otros nombres que compartieron su mesa y noches de tertulia fueron André Breton, Diego Rivera, Frida Khalo y Walter Gruen, personalidades destacadas de la primera mitad del siglo XX que participaron activamente en la construcción de nuestro entramado artístico y la fama bien merecida --y en el buen sentido-- de México como un país surrealista. Su obra, prácticamente de reminiscencia onírica --a veces de sueño plácido, otra de franca pesadilla--, da cuenta de ello. Su agitada vida en el viejo mundo, los conflictos políticos que le roban la calma, su periodo como interna en el psiquiátrico de Santander a causa de una depresión profunda y su posterior huida a Portugal como escala a México nutren su obra que, al igual que la de Remedios Varo encontrará su madurez en nuestro país.

Ojalá que estos festejos por sus 94 años vida sean sólo un pretexto más para acercarnos a su obra, y disfrutar --como ella lo ha hecho-- de esos intersticios que median entre la vigilia y el sueño.

Fotografía: Falcón-voy

Créditos de galería fotográfica:
Leonora Carrington Sculpture, fotografía de pedro vit
Esculturas de Leonora Carrington, fotografía extraída del blog Me siento cómodo
Grandmother Moorhead's Aromatic Kitchen extraída de The Telegraph
Autorretrato en el Albergue del Caballo de Alba extraída de El Catalejo
El laberinto extraída de El coche azul