Pueblo de Oaxaca rechaza que una mujer los gobierne

De verdad que cuando leí la nota me quedé fría y pensando que era una broma: en Oaxaca un grupo de hombres al grito de “aquí en este pueblo mandamos los hombres” rechazaron enérgicamente que una mujer los gobernara e intentaron quemar viva a la tesorera de la localidad de Emiliano Zapata, después de exhibirla desnuda por el municipio de San Juan Cotzocón.

Todo sucedió el domingo 8 de mayo cuando por iniciativa de un profesor llamado Melchor Agripino Guzmán Cruz se ordenó a los integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que lincharan a las mujeres integrantes del cuerpo de gobierno: la tesorera Evitelia Pacheco Ramírez y otras dos mujeres que intentaban liderar el gobierno del municipio.

Hasta cierto punto entiendo cuando grupos interesados en el poder político de una entidad quieren quitárselo a los que lo poseen, y para ello usan estrategias como difamación o creación de situaciones falsas, pero que un grupo tome acción física y violenta contra las autoridades y sobre todo contra mujeres con el argumento de que los hombres mandan, ya es una acción que merece la mirada y reflexión de todos.

Por su parte el profesor Guzmán Cruz afirma que por ser influyente en el PRD y sentirse protegido por las autoridades estatales actuales, puede quitar a las mujeres que intentaban gobernar, pues a final de cuentas ellas deben entender que ahí mandan los hombres.

Así fue como en medio de una turba que apoyaba la declaración del pofresor, el domingo 8 de mayo encarcelaron en una mazmorra a la funcionaria municipal mientras exhibieron desnuda a la tesorera municipal para después encarcelarla. ¿Y las autoridades municipales qué han hecho? Guardar silencio, pues fue gracias a un grupo de indígenas mixes que hoy rescataron a la tesorera Evitelia Pacheco en medio de una turba que los golpeó y amenazó.

Para estas mujeres sus problemas comenzaron desde el día que tomaron posesión, en enero 2 pues tanto la tesorera Evitelia Pacheco, como la dirigente municipal Elia Castañeda Martínez y su secretaria Marcelina Miguel Santiago se enfrentaron a la ira de muchos hombres encabezados por Melchor Agripino Guzmán y su discurso contra ellas para que los gobernara y apenas en abril pasado en medio de una asamblea amañanda, las destituyeron.

Recordemos que en Oaxaca se puede realizar asambleas comunitarias y elegir a sus representantes o destituirlos si lo consideran adecuado. En el caso de estas mujeres, fueron destituidas en una asamblea comunitaria integrada en su mayoría por los integrantes del SNTE que apoyaban a Guzmán Cruz, y validaron su decisión enviando un documento al gobernador del estado Gabino Cué.

Lo triste es cómo sucedieron los hechos. El domingo 8 en una asamblea realizada por los inconformes se le exigió cuentas sobre la compra de un escritorio a Elia Castañeda y como se negó a darlas, los hombres inconformes con su gobierno la enviaron a una mazmorra hasta que de su bolsa se comprometiera a pagar dicho escritorio.

A Evitelia Pacheco la detuvieron afuera de su domicilio junto con sus hijos de 7 y 9 años y con el afán de realizar “una revisión” de rutina, los supuestos hombres que forman parte de las autoridades locales la desnudaron y golpearon por su “mala administración”, amenazándola también de hacerle lo mismo a todas las personas que las apoyen para continuar gobernando.

La tibieza de las autoridades es notoria. Después de estos hechos se ha hecho público un caso similar en el que una diputada tras ganar las elecciones de la comunidad de Santa María Quiegolani, fue eliminada como ganadora simplemente por el hecho de ser mujer y de que los hombres usando como excusa el sistema de usos y costumbres comunitarios.

La pregunta es ¿qué hacemos todo el resto de habitantes del país para que esta condición de discriminación no suceda más? Las mujeres valen lo mismo aquí o en Oaxaca e independientemente del sistema de usos y costumbres, no debería ejercerse violencia contra ninguna.

Imagen: subcomandanta