El «Metrobús» poblano no es la solución última al caos vial

A principios de mes, el gobernador del Estado de Puebla, Rafael Moreno Valle, anunció la implementación de un sistema de Autobuses de Tránsito Rápido (el famoso "Metrobús") para la capital poblana, buscando satisfacer las demandas de la cuarta ciudad más importante (en términos económicos) del país. A punto de iniciar Junio, nuevas puntualizaciones y problemáticas surgen en torno a este proyecto, apuntando a que, aunque es una buena medida, no pondrá solución a todos los problemas viales que enfrenta la angelópolis.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado y Karina Licea, lider de proyectos en ITDP México (responsable de la asesoría al Gobierno del Estado en este proyecto), han dado a conocer información puntual sobre los beneficios que traerá a la ciudadanía, así como algunas de las características técnicas que contará la línea de transporte público:

  • Transportará 120 mil pasajeros diarios
  • Se espera que los ciudadanos ahorren hasta 40 pesos en pasaje
  • El 90 por ciento de los viajes se reducirán a tiempos menores a los 24 minutos (actualmente, la mayoría de los traslados en transporte público supera los 30 minutos)
  • Estará conformado por 45 autobuses articulados con capacidad cada uno para 150 personas
  • Contará con dos terminales y 36 estaciones
  • Las estaciones tendrán puertas eléctricas sincronizadas que abrirán cuando el autobús se posicione correctamente
  • La longitud de vida del proyecto será de 30 años mínimo
  • Tendrá una longitud de 18 kilómetros, contando con un carril exclusivo
  • Correrá del Sur al Poniente de la capital poblana
  • Se implementarán mejoras a la imagen urbana para las zonas que queden incluidas en el recorrido
  • Tendrá puertas a ambos lados (!), con la finalidad de permitir también alimentarse de pasajeros tanto en las estaciones como en la banqueta, lo que supone una variante del "Metrobús" chilango.

Y aunque este medio de transporte supondrá una mejora notable, no es la solución a todos los problemas de transporte que enfrenta la capital poblana.

Logit de México, despacho consultor encargado de analizar la vialidad de la zona metropolitana de Puebla, encontró 86 puntos de conflicto vial a los que urge ponerles solución. En su diagnóstico señaló que además de la implementación del "Metrobús", se necesita modernizar al transporte público, construir nuevos puentes y la creación de un centro de control de semáforos para dotar de la flexibilidad necesaria a las vialidades poblanas. A decir de Isaac Espinosa Torres, director de la consultora, los principales problemas viales se deben a la desorganización del transporte público aunado a la deficiente infraestructura vial y sincronización de semáforos.

Tras el diagnóstico, Espinosa Torres considera que

Puebla conserva una alta demanda de transporte público. Setenta por ciento de las personas de la zona metropolitana usa transporte público y ése es un premio para los concesionarios, pero está desorganizado; existe sobreoferta, altos costos de operación. (...) [que deviene en el] congestionamiento en varios puntos de la ciudad.

Este es el tercer estudio sobre movilidad que realiza Logit de México. El primer se realizó por órdenes del ex-gobernador Manuel Bartlett Díaz, en 1994, y concluyó en la recomendación de instaurar 7 rutas troncales que nunca vieron la luz gracias a la reticencia de los transportistas. Lo más cercano a la realización de este proyecto fue la construcción de "estaciones" sobre una de las vías más importantes de la Urbe, la avenida 11 Sur-Norte, que fue inaugurada por Melquiades Morales (y abandonada a los pocos meses). El segundo estudio ocurrió durante el mandato del Gober Precioso, Mario Marín Torres, donde las recomendaciones persistieron y también la actitud retrógrada de los transportistas que, sumada a la indiferencia del exgobernante, ayudó a mantener el status quo del transporte público.

Javier Ramírez Sánachez, catedrático urbanista de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) considera que la implementación del "Metrobús" no implica la desaparición de rutas de transporte público, sino su reorganización, estableciendo las rutas de acuerdo a la demanda de la población y no a la voluntad de los concesionarios, tal y como parece se han venido trazando las rutas, donde los empalmes y las vueltas en vano son parte de su folclor urbano.

Ojalá que el gobierno actual, más allá de dialogar con los transportistas, pueda ponerlos en su lugar. Un transporte caro, con unidades en malas condiciones, en rutas mal trazadas y con choferes que ponen constantemente la vida de pasajeros y peatones en peligro no puede seguir siendo una constante nacional.

Imagen: Músicas en línea