Españoles emigran a México en busca de oportunidades laborales

España se fija en el Nuevo Mundo para encontrar oportunidades de trabajo. Suena a noticia de hace algunos siglos, pero es una tendencia actual para América Latina. Y, por supuesto, México no es la excepción. El crecimiento regional alcanza seis por ciento anual, una cifra bastante promisoria. El auge latinoamericano da oportunidades para todos, pero en especial, para el personal preparado. Es aquí donde los españoles han puesto el ojo, en una tierra donde hay una auténtica veta laboral.

Miremos la situación con sus ojos. En España, conseguir empleo es casi una tarea titánica. Gente con diplomas, maestrías y doctorados se encuentra con las puertas cerradas. Podríamos decir que en México el empleo tampoco está en una bonanza, pero la verdad es que, en la comparativa, salimos mejor librados. ¿Por qué? Porque nuestro país está en vías de desarrollo. Paradójico, pero acá se necesitan muchas cosas que en Europa ya están hechas, especialmente en infraestructura y telecomunicaciones.

Otro factor es el crecimiento acelerado en las profesiones. El español promedio que llega en busca de empleo a México está altamente calificado, ronda los 30 años y no tiene hijos. Contrario a nuestro problema de los ninis, los inmigrantes vienen con experiencia y preparación, mientras que nuestros egresados --recién desempacados al mundo laboral-- tienen este hándicap. Así, un español que ingresa a una empresa puede, en unos cuantos años, aspirar a un puesto gerencial; mientras que en su país seguiría estancado por la saturación y la competencia.

"¡Pero es que están quitándole trabajo a los connacionales!", reclamarán muchos. No necesariamente. Tal es el caso de las empresas españolas, que solían ver a México como un trampolín hacia Estados Unidos. Al darse cuenta del tamaño de nuestro país como mercado, prefieren quedarse aquí. Esa situación es benéfica para la derrama económica, y eventualmente, para la generación de empleos.

Sin embargo, también es cierto que México no ha perdido esa imagen de plataforma para tomar impulso. Muchos de los españoles que llegan sólo se quedan una temporada, pues emplean las bondades del país para tomar experiencia y aspirar a un mejor trabajo de vuelta a su nación. Porque, aunque se cuenta con la facilidad para obtener un trabajo, también es cierto que América Latina está rezagada en cobertura de salud, sueldos y otras prestaciones en comparación con Europa.

Así, la migración española se convierte en un fenómeno curioso, que lejos de ser perjudicial, es un síntoma del crecimiento de la región. Por supuesto, México debería crear algún mecanismo para asegurarse de que la mayoría de la afluencia venga para invertir capital, lo cual podría funcionar como una inyección económica para las arcas y una ventaja en la captación de empresas extranjeras. Así, sí, bienvenidos de vuelta al Nuevo Mundo.