OCDE reprueba a los maestros mexicanos

Para nadie es un secreto que la situación magisterial en México bordea el desastre. Entre conflictos sindicales, reformas indecisas y enfrentamientos violentos, los maestros dan la mala nota en las primeras planas de los diarios. En un nuevo estudio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha reprobado a los maestros de nuestro país. Demos un vistazo a la boleta de calificaciones:

  • 60% de los profesores de nivel secundaria carece de las habilidades de enseñanza necesarias.
  • Se pierden 155 horas al año por problemas en el aula; además de desperdiciar 190 horas anuales en asuntos administrativos.
  • Los profesores mexicanos usan 34 días del calendario escolar para tomar cursos. El promedio de la OCDE es de 15.
  • 70.2% de los profesores presentan una preparación pedagógica insuficiente.
  • 69.2% de los profesores tienen retardos recurrentes.
  • 67.5% de los profesores tienen problemas graves de ausencias a impartir clases. México es el primer lugar de ausentismo en la OCDE.
  • 80% de los profesores considera que no recibió una correcta instrucción durante su preparación profesional.

Las cifras son escandalosas. La OCDE señala un culpable directo: la intervención de los sindicatos --en este caso, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación-- en la creación y aplicación de políticas públicas de educación.

En la última década se ha observado un crecimiento desmesurado del poder de la dirigencia sindical; resulta evidente su intervención en ámbitos que van mucho más allá de la defensa de los legítimos intereses de los agremiados. Esta situación se traduce en el deterioro de la calidad de la educación, la corrupción de sus integrantes, además de la pérdida de poder de negociación y de margen de operación del gobierno frente al sindicato.

La preparación profesional de buena parte de los profesores en México es para lamentarse. Pero las irregularidades trascienden también a la parte administrativa, pues la educación es una auténtica sanguijuela presupuestal que demanda muchos recursos pero entrega pocos resultados. El dinero que hay no se va a quienes lo merecen, sino que se pierde en los bolsillos de una mafia enquistada en los sindicatos de maestros. Basta sólo observar algunos gastos del SNTE para percatarse, donde de los 824 millones de pesos que dio el Senado al sindicato, sólo 14 pesos (!) se emplearon en becas, mientras que casi medio millón se fue para "remuneraciones extraordinarias" (?).

Sin palabras.

Imagen: Cinema Homens e Pipioca