Paro indefinido del SNTE en Oaxaca deja a 1.3 millones de alumnos sin clases

Oaxaca debe ser el paraíso para los estudiantes flojos: prácticamente nunca van a la escuela. Los conflictos entre la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) con el gobierno local no han menguado. Ni siquiera la llegada de Gabino Cué a la gubernatura, en sustitución del inefable Ulises Ruiz, han logrados satisfacer a la horda magisterial. Ahora han anunciado en la Asamble Estatal un paro indefinido de labores a partir de este lunes, que dejará a 1.3 millones de niños sin estudiar.

El caos no sólo se encontrará en las aulas, sino también en las calles de la capital oaxaqueña. Si son habitantes de la región, cuidado, que se les viene encima otra megamarcha de maestros. Se estima una participación de 90% de los sindicalizados, los cuales partirán en contingentes hacia el Zócalo desde el Mercado Zonal, el Crucero de Xoxo, el Centro Experimental Oaxaca y el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca. Azael Santiago, Secretario General de la Sección 22 del SNTE, advirtió que otros grupos y sindicatos podrían adherirse a la marcha --como suele suceder en este tipo de manifestaciones-- y señaló que 10% de los afiliados al sindicato harán lo propio en el Distrito Federal.

En respuesta, el gobernador Cué comentó que ya ha respondido al pliego petitorio de los maestros, el cual incluye un aumento económico que asciende a más de 1.5 mil millones de pesos para mejorar las condiciones de trabajo y los sueldos de los maestros. También el arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez, ha pedido al magisterio que busque soluciones a través del diálogo y no de las manifestaciones, que sólo desquician a la ciudad y dejan a millones de niños sin horas de escuela.

El conflicto magisterial en Oaxaca parece sin solución, y en el fuego cruzado los que pierden son los alumnos. Y es que todos los involucrados --el gobierno federal, el estatal, los sindicatos y los maestros disidentes-- se pasan la bolita sin asumir las responsabilidades. En un país donde la situación de la educación pública bordea el desastre, los maestros oaxaqueños son los más rebeldes del salón. Así nomás no se puede, ¡caray!

Imagen: Setebc's WordPress