Que la pérdida de Quetzalcóatl Leija no haya sido en vano

La semana pasada dentro de Vivir México, se daba la noticia de dos asesinatos con tintes homófobos en nuestro país. Uno perpetrado en la entidad poblana y el otro en el estado de Guerrero. Particularmente el crimen cometido en Guerrero ha hecho muchísimo eco en la entidad y dentro del colectivo homosexual, pues se trata de la muerte del activista y director del CEPRODEHI del estado, Quetzalcótal Leija. Quien fuera brutalmente asesinado prácticamente en el zócalo de Chilpancingo.

Poco tiempo tuvo que pasar para que la respuesta de la sociedad homosexual alzara la voz dentro de las redes sociales para difundir la noticia, llegando a organizar una recolección firmas para exigir justicia y esclarecimiento de hechos en la entidad guerrerense.

Y así se han añadido activistas y organizaciones de diferentes estados a la causa. En Pachuca por ejemplo, dedicaron la X Semana Cultural de la Diversidad Sexual a su nombre, en algunos otras entidades como Colima o Oaxaca lamentaron el hecho urgiendo a la comunidad gay a ejercer una mayor presión a las autoridades federales para endurecer los castigos por crímenes de odio en nuestro país. Además, varias personas salieron a marchar en compañía de miles de mexicanos en la ya sonada Marcha Nacional contra la Inseguridad. Y ¿cuál ha sido la respuesta?, lamentablemente la misma que siempre en este tipo de crímenes: NULA. Qué podemos esperar de un gobierno que hace oídos sordos incluso para otorgar seguridad social, un derecho considerado básico entre los habitantes de nuestro país.

Pero a pesar de que no se ha dado respuesta ante el suceso, más que la de afirmar que en Guerrero no hay un asesino serial contra homosexuales --¡uff que alivio!--, parece que el crimen del activista ha sido la gota que derramó el vaso dentro del estado. Hace poco el periodista Carlos Loret realizó y acusó una investigación sobre el gabinete actual en el estado comandado por el gobernador Ángel Aguirre y su casta de trece personas, entre los que figuran sus hermanos, sobrinos y hasta su hijo --y así dicen combatir la corrupción--.

Además de ese peculiar detalle, se han dado cifras sobre la cantidad de crímenes de odio contra homosexuales registrados en nuestro país, la cual asciende a más de 600 en 14 años. Lo curioso es que dentro del estado de Guerrero sólo se ha denunciado un caso en tres años --recuerden, datos oficiales--, sin tomar en cuenta el del activista. Cuando él mismo, denunció 16 crímenes de este tipo sin recibir ninguna respuesta. Entonces, ¿Qué podemos deducir de esto? pues que se han ocultado datos durante éste y el sexenio anterior o tal vez que a la gente le está dando más miedo denunciar para evitar represalias o burlas en vez de exigir justicia y no sólo en Guerrero sino en partes del territorio nacional.

Yo no se ustedes pero a mí me parece lamentable todo el asunto, ya lo he dicho antes y no me voy a cansar de decirlo. Se que en México se ha avanzado en materia legal y en el papel, pero en la práctica estamos muy pero muy lejos de lo que dictan las leyes. Estamos a una semana del día internacional contra la homofobia y me he enterado de más noticias negativas que a favor de la aceptación de la comunidad homosexual. Así como el lamentable deceso del activista ayudo a destapar un caso de corrupción muy grande, espero que el hecho ayude a reflexionar a todos --homosexuales y heterosexuales-- sobre el camino que debemos llevar para mejorar como comunidad y sobretodo como un grupo de personas e individuos inmersos en la sociedad. El colectivo LGBT también es víctima de la inseguridad y exige un respeto, por un México sin Violencia también nosotros alcemos la voz, sí Calderón, nosotros también lo hacemos y lo exigimos.

Descanse en paz Quetzalcóatl Leija, uno de los activistas más reconocidos de Guerrero.