Uno de cada seis casos de bullying termina en suicidio

El acoso escolar o bullying, es el maltrato físico o psicológico que recibe reiteradamente una persona por parte de otra u otras, con la única finalidad de molestarla o asustarla. Este comportamiento cruel puede ser originado por muchos factores, como la falta de un modelo social positivo o de padres que no prestan atención, y puede resultar en la exclusión social de la víctima, además de traumas posteriores. Francisco Castillo Alemán, de la Dirección General de Prevención del Delito de la PGR, detalló que uno de cada seis jóvenes víctimas de bullying termina suicidándose. Una cifra alarmante.

Especialistas de la Procuraduría General de la República hablaron de la importancia de tipificar esta conducta como delito, a fin de que se pueda enfrentar con mayor fuerza. Además, se refirió a otro tipo de ataques conocido como el cyberbullying, que consiste en trasladar los ataques psicológicos como amenazas, burlas o insultos al Internet, usando principalmente servicios como las redes sociales en donde suben comentarios, fotos, videos, etc.

Aproximadamente 90 por ciento de los estudiantes en México han sido víctimas de este tipo de insultos y humillaciones. En los hombres se traduce principalmente como violencia física, mientras que en las mujeres el bullying es psicológico. Las personas que incurren en este tipo de conductas generalmente provienen de familias en donde predomina la violencia o no les prestan atención.

Lamentablemente, muchas veces los adultos --que son quienes mejor pueden ayudar-- son los últimos en darse cuenta de que alguien está siendo víctima de este tipo de abuso, en parte porque a la víctima le da vergüenza aceptar su situación o porque tiene miedo a represalias por parte de su agresor. Por lo tanto, los padres deben estar muy atentos a los cambios en la conducta de sus hijos, y los niños o jóvenes deben buscar ayuda en un adulto, a fin de que el acoso no lleve a consecuencias tan lamentables.

Nadie tiene por qué aguantar agresiones de alguien con problemas –ya que el agresor es quien presenta un problema psicológico--. Por difícil que resulte, la víctima debe hacer frente a este tipo de situaciones, pero contrario a lo que pueda pensar, nunca se está solo, por lo que puede buscar ayuda.

Imagen: Access Movement