El fracaso de Enciclomedia acecha al programa «Habilidades Digitales para Todos»

Durante su sexenio, Vicente Fox hizo una apuesta fuerte por implementar la tecnología dentro del ámbito educativo. Con su cacareada Enciclomedia, doto a miles de escuelas en el país con pizarras inteligentes, cañones y demás artilugios. Yo tuve la suerte de mirarlo de primera mano. Mi madre, profesora de primaria por cuatro décadas, impartía clases en una escuela rural en Mexicaltzingo, Puebla. Como parte del proyecto de Fox, a ellos les llegaron los aparatos --bastante costosos, a decir verdad-- para funcionar como pilotos del programa.

Es por todos conocido que la aplicación de Enciclomedia fue un fracaso. Fueron muchas cosas las que no se tomaron en cuenta. Por un lado, la sacralidad con la que trataban a las computadoras, entes ajenos para el entorno rural. Me acuerdo, incluso, que el director mandó a guardarlas a un salón bajo llave, porque "eran caras y cómo iban a dejar que los niños las rompieran".

Otro problema fue no calcular la curva de aprendizaje de los docentes. Muchos de ellos eran aún más neófitos que los propios estudiantes. Entre el miedo y la fascinación, el tiempo invertido en capacitarlos terminó por hacer obsoletas a algunas herramientas. Peor aún fue el abuso a la tecnología. Recuerdo bien un día que mi madre me contó cómo un maestro de su escuela usaba la computadora para bajar canciones y quemarse discos para el coche; o cómo otra, por desconocimiento, había tratado de descargar un vídeo y le metió un troyano a la PC.

A la pesadilla había que agregarle que el sistema se basaba en Windows XP, por lo cual las pantallas azules de la muerte no eran raras, ni las incompatibilidades con el ordenador. Enciclomedia era un sistema cerrado, imposible de modificar, críptico para la mayoría de los maestros que debían usarla. Recuerdo, incluso, la odisea que significó instalar una impresora por problemas con los drivers.

Al final, Enciclomedia se trató de un costoso ejercicio que evidenció aún más la brecha digital. Los niños, lejos de atender a la clase, caían presa de la fascinación por una tecnología a lo que no estaban acostumbrados. Era como enseñarle a manejar a alguien con un Ferrari. El contenido multimedia --vídeos, imágenes, interactivos-- se redujo a una televisión más sofisticada en horarios de escuela.

Ahora, el programa "Habilidades Digitales para Todos" parece copiar los mismos vicios de su antecesor. Si bien ya hay mayor penetración tecnológica, se han heredado los problemas de Enciclomedia. Uno de los más graves es que se empeñan en usar el software de Microsoft. Daniel Rodríguez, uno de los encargados de Enciclomedia, recordó que uno de los mayores conflictos en el paso fue el uso de Internet Explorer, el navegador de dicha empresa. Cada actualización obligaba a cambiar los contenidos; por desgracia, el software de Microsoft se actualizaba con más velocidad que el de Enciclomedia.

Rodríguez propuso usar Mozilla Firefox --navegador, por cierto, disponible en lenguas prehispánicas-- pero Enciclomedia basó sus contenidos en Encarta, que sólo funciona con Internet Explorer. Tampoco pudieron modificar el software de Microsoft, pues al tratarse de un programa con licencia, se estaría incurriendo en un delito. A la postre, este conflicto terminaría por mandar al traste el esfuerzo de "educación tecnológica".

El programa "Habilidades Digitales para Todos" está repitiendo estos errores... y cometiendo otros nuevos. El experto critica la adopción de notebooks, las cuales no sólo son irreparables --si una se descompone, sale más barato comprar otra-- sino que también supusieron un gasto elevado en licencias de software. Y ese dinero, por supuesto, termina en los bolsillos de algún tercero. Bien señaló Richard Stallman, en su visita al Senado, que México necesita apostar por el software libre en sus aulas.

Es curioso que Enciclomedia haya muerto por culpa del software privativo, cuando el sexenio de Fox se distinguió por su adopción al software libre, gratuito y desarrollado en México. Ahora, el gobierno de Felipe Calderón ha decidido destinar este año la cifra histórica de 4 mil millones 903 mil pesos, un incremento de más de 800% respecto a 2010. ¿Para qué? Para presumir que tenemos las mejores computadoras, el software de moda... y la peor educación del OCDE. Eso sí, ¡que se vea que los mexicanos gastamos más en las escuelas que en "Fidalencia"!

Imagen: Mofam