Vocero de Seguridad de Nuevo León: «la inseguridad nocturna es percepción, no realidad»

Una gran cantidad de personas evitamos salir por las noches para no exponernos a ser una víctima más de la inseguridad. El miedo se ha apoderado de la población y no es para menos, pues secuestros, robos, asesinatos y demás están a la orden del día. A pesar de todo, Jorge Domene, vocero Estatal de Seguridad, aseguró que la inseguridad nocturna es cuestión de percepción de los habitantes, pues las estadísticas indican que la inseguridad es mayor durante las tardes.

Las declaraciones de Domene son en respuesta a que muchosnegocios en Monterrey y su área metropolitana se impusieron una especie de toque de queda, a fin de cerrar más temprano. Personal de taquerías, farmacias y tiendas de autoservicio mencionan que modifican sus horarios tanto para evitar ser víctimas de la delincuencia, como por la marcada disminución de clientes en horario nocturno. Asimismo, cifras de la Cámara Nacional de Comercio de Monterrey indican que las ventas de estos establecimientos han caído en un 25 por ciento respecto a años anteriores.

El argumento del vocero de seguridad es que, según las cifras de incidencia delictiva, es más probable ser víctima de la inseguridad durante el día que después de las 22 horas. No dudo que esto sea verdad, sin embargo, me parece que la declaración de Domene parte de una malinterpretación de los datos. Si la incidencia delictiva es menor durante la noche me parece más lógico pensar que es por el hecho de que hay considerablemente menos personas en las calles, a que la ciudad es más segura.

A los habitantes no nos queda más que sobrellevar la situación y tomar las precauciones posibles, ya que no podemos dejar nuestras vidas. A pesar de la crisis de seguridad, tenemos que seguir yendo a trabajar, a la escuela, alguna salida recreativa, etc., aunque esto represente exponer constantemente nuestra integridad en un Estado que mes con mes bate el récord de robo de automóviles. Si la autoridad va a combatir la inseguridad con medidas infructuosas, al menos debería evitar faltarnos al respeto y no decirnos que es “cuestión de percepción”. La inseguridad está en las calles, no en nuestras mentes.

Imagen: GoodReads