Conapred revela que la mitad de las mexicanas se describen como de tez clara

"Pásele, güerita", es una de las frases clásicas que escuchamos en los comercios del país. Los vendedores saben que a la potencial compradora hay que tratarla bien, y ese servicio incluye un aclaramiento de piel lingüístico. Y es que en México, ser moreno está contraindicado. El color de la tez es uno de los pretextos predilectos para la discriminación, en el país de la raza de bronce donde, paradójicamente, lo prieto se asocia con lo pobre y lo indeseable.

Un estudio del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) arrojó que 53% de las mujeres se describen con un tono de tez clara. Sea blanca, apiñonada, aperlada o güera, poco más de la mitad de las mexicanas cargan con este prejuicio. Se trata de una vieja concepción heredada en la que la belleza es asociada con el fenotipo sajón --piel blanca, cabellera rubia, ojos azules--. Este estereotipo, a su vez, es reproducido por la televisión, donde las posiciones principales son para las personas que cumplen con esta presentación.

Pero la discriminación no para en la representación mediática. De acuerdo con Roberto Rebolloso, investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, numerosas empresas tienen una política no escrita de evitar que la gente de piel morena acceda a los puestos más altos de la gerencia. ¿Por qué? Muchas veces se interpreta el término "buena presentación" de manera retorcida, para darle preferencia a cierta imagen por sobre las capacidades del individuo. Por supuesto, esta práctica lo único que hace es reforzar la discriminación.

No me sorprende que más de la mitad de las mexicanas tenga arraigada esta creencia. Es más, me habría encantado que Conapred hiciera un estudio considerando otros factores, como la descripción propia del color de ojos o del tono de cabello --¡contando a las peliteñidas también!--. Esta cifra sólo evidencia cómo la discriminación racial continúa como una situación cotidiana, perpetuada desde nuestra propia percepción. Ay, güeritas color de llanta, ¿cuándo aprenderemos?

Imagen: Raulucco