En peligro el Patrimonio Histórico de Puebla por «megaobra»

Tal parece que los gobiernos locales han decidido acatar la sentencia "a grandes problemas, grandes soluciones" de una manera bastante literal. La moda de lanzar Megaobras parece haber iniciado en el Distrito Federal durante el mandato pasado y de ahí haberse extendido rápidamente por todo el país. El descontento y las protestas tampoco se han hecho esperar, como en el caso del paso a desnivel en Mérida, donde una pieza importante del legado histórico de Yucatán puede llegar a correr riesgo. Mismo caso sucede ahora en Puebla, donde un viaducto elevado pone en peligro la imagen de su centro histórico, considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la UNESCO.

Académicos de la Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), el Consejo de la Crónica, miembros del mismo INAH y vecinos a la zona que se verá afectada con la construcción del Viaducto Ignacio Zaragoza se han manifestado en contra de esta Megaobra por carecer no sólo de los estudios necesarios para analizar su viabilidad e impacto en lo ambiental, económico, social y cultural, sino porque también la consideran carente de toda razón de ser, pues atenta contra la esencia misma de la ciudad: su legado arquitectónico, imagen colonial y su trazado urbano que, al menos en el centro histórico, data desde la época virreynal.

Este grupo de académicos y vecinos sostienen que la obra no cuenta con las licencias necesarias por parte del INAH, por lo que piden sean suspendidos los trabajos hasta que se presente el proyecto técnico completo, buscando de esta manera impedir que se lleven a cabo daños irreversibles al patrimonio. Esta vialidad la han calificado como un proyecto obsoleto y un gasto innecesario que sólo busca promocionar a nivel nacional al gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas, quien entre las patas parece llevarse al delegado estatal del INAH, Víctor Hugo Valencia, quien acusan de estar tomando decisiones apresuradas "bajo presión" o, ya, de plano, en lo oscurito.

Tenemos mucho miedo de arreglos en lo oscurito entre autoridades del INAH. Las autoridades no tienen independencia de los políticos y los gobernantes. Hacen arreglos a espaldas de nuestro patrimonio. Yo tengo mucho miedo de Víctor Hugo Valencia (delegado del INAH en Puebla) porque él fue quien aprobó la destrucción de la zona piramidada en Cholula

A decir de los académicos, el proyecto también es obsoleto porque el flujo vehicular que pretende justificarlo es ilógico.

"Un flujo de 333 vehículos por minuto es ilógico. Sería el doble del paso por la autopista México-Puebla en un día de Semana Santa.

Este proyecto, al igual que otros tantos, parece querer solucionar el problema creciente de los embotellamientos con medidas que han resultado ineficaces en otras partes del país. Y lo que es peor, poniendo en peligro una pieza clave en sus economías: el patrimonio histórico. Como académicos e instituciones evaludoras ya había recomendado al gobierno de Puebla desde hace al menos dos sexenios, la solución más efectiva no está en la implementación de estos distribuidores, sino en el reordenamiento del servicio de tranposte público y la construcción de un centro de control para poder monitorear y controlar los semáforos de la capital. Pero, a quién le importan esas tareas titánicas a las que no hay un listoncito qué cortar.

Imagen: La Crónica de hoy