El programa Luz Sustentable avanza pese a la polémica por la toxicidad en lámparas

El programa de Luz sustentable ha arrancado en su fase nacional. Tal y como lo describía Hugo Torres el mes pasado, el programa inició con un pilotaje en algunos estados de la república para después, de manera gradual, abarcar todo el territorio. Actualmente, se cuentan más de mil centros de canje en todo el país ubicados al interior de las cadenas comerciales Soriana, Coppel y Chedraui. La intención del programa es que para el año 2014 todas las bombillas incandescentes hayan sido sustituidas por lámparas ahorradoras.

La primera meta de esta programa es que al término de este año se reemplacen 22 millones 900 mil focos a través de la entrega de 5 millones 725 mil paquetes con cuatro focos ahorradores cada uno. En 18 meses se esperará que hayan sido entregados 45.8 millones de esta clase lámparas en todo el territorio (la cuarta parte de los hogares atendidos por la CFE), prometiendo ahorros por familia de hasta un 77 por ciento por cada foco sustituido, comprobables en los pagos. El programa se sitúa dentro de los esfuerzos mundiales por descarbonizar las economías, es decir, "transitar de un patrón de desarrollo alto en carbono a otro bajo en carbono para encarar el cambio climático y evitar consecuencias irreversibles para el planeta y sus habitantes".

Sin embargo, las llamadas "lámparas ahorradoras" están inmersas en una polémica tras las distintas recomendaciones de organizamos extranjeros e internacionales sobre su posible toxicidad en caso de mal manejo.

A esta información accedimos gracias a los comentarios de uno de nuestros lectores que hizo a bien compartirnos algunos vínculos donde distintas organizaciones del orbe se manifiestan en contra del uso doméstico de estas tecnologías. Pues aunque su instalación en los hogares mexicanos podría recudir hasta 10 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e) para 2030, podrían acarrear problemas debido a la presencia de mercurio.

Tal y como lo señala la organización argentina Bios --basada en el estudio del Instituto Nacional de Tecnología Industrial del mismo país-- el problema está focalizado en algunas lámparas, no en todas. Hay algunas --obviamente, más costosas-- que han logrado disminuir los riesgos que representaban las anteriores generaciones de lámparas ahorradoras. Sin embargo, muchas de las que están en el mercado no han logrado zanjar este problema. La mayoría son de origen chino, como las que nuestro país está importando debido a lo poco viable que sería producirlas en el país.

La compañía Phillips fue la ganadora en la licitación que convocó el gobierno federal para implementar este programa. La Profeco analizó estas lámparas en el 2000, sin encontrar problema alguno en cuanto a lo que se prometía en el empaque y el servicio que ofrecía el producto. Sin embargo, no se hicieron pruebas de toxicidad. El sitio web Iluminet menciona en un artículo relacionado al programa federal que por disposición oficial las lámparas ahorradoras tendrán un contenido máximo de cinco miligramos de mercurio. Sin embargo --también se puntualiza en el artículo-- "en caso de que las lámparas se llegaran a romper es importante observar las indicaciones del empaque". Las cuales, a primera vista, pueden parecernos extrañas. La ONG argentina Bios recapitula algunas en el comunicado antes señalado:

Desocupar la habitación y ventilarla durante al menos 15 minutos. No usar una aspiradora. Limpiar utilizando guantes de goma y evitar la creación e inhalación de polvo del aire. Recoger todas las partículas y fragmentos de vidrio y colocarlos en una bolsa de plástico. Limpiar el área con un paño húmedo y a continuación ponerlo en una bolsa y sellarla. La bolsa no se debe tirar a la basura.

Estas indicaciones fueron emitidas por autoridades sanitarias de Reino Unido.

Todas las nuevas tecnologías implican riesgos desconocidos al momento de su aplicación. Algunas en mayor medida que otras. Hasta el momento, el debate continúa entre los pros y contras de la aplicación de este tipo de lámparas. Por ahora, en Vivir México estamos contactando a algunas organizaciones para conocer su postura --y las razones que la fundamentan-- al respecto. Ojalá que ellas puedan echarnos un poco de luz en medio de esta infoxicación de información global, y la ausencia de información a nivel local.

Imagen: iuzaragozaorg