¡Ni un ciclista atropellado más en Puebla!

A pesar de que los gobiernos estatal y municipal de Puebla han desarrollado programas para incentivar el uso de la bicicleta tanto en la capital como al interior del estado, han dejado sin atender las necesidades de seguridad vial que tanto peatones como ciclistas demandan. Buscando llamar la atención de la ciudadanía poblana y las autoridades, cuatro grupos de ciclistas han convocado a una rodada por el "Respeto al ciclista". Bajo la consigna de "¡Ni un ciclista atropellado más!", Colectivo Ciclista, Bicidentes, ViSí Klekticos, Pue Bicla y Bici Urbana han organizado esta rodada que partirá este próximo sábado a las 17:00 horas en el zócalo de la ciudad.

El tiempo que residí en esta ciudad me ayudó a comprobar dos situaciones terribles para aquellos que preferimos utilizar las dosh (patas) al Dodge. Fuera del Centro Histórico, gran parte de la ciudad no está contemplada para ser transitada a pie de manera segura, especialmente la parte sur de la ciudad, donde muchos estudiantes se la juegan para cruzar las enormes avenidas con caprichosos semáforos (si no, pregúntele a los chavos de la Escuela de Comunicaciones de la BUAP, los del Tec o de la Ibero). Y segundo --y la peor de todas--, las calles ni siquiera le pertenecen a los automóviles, sino al transporte público que --con sus dos o tres (o menos tres) excepciones-- goza de una paradisiaca impunidad para crear caos vial y atropellar ciudadanos a diestra y siniestra.

Como ya han denunciado catedráticos y organizaciones civiles, el sistema de transporte público, a parte de tener trazos de ruta ineficientes, goza de una terrible impunidad gracias a que muchos de los concesionarios son ex-presidentes, ex-gobernadores o amigos, familiares, compadres (y etcéteras) de éstos. Ellos deciden a través marchas, plantones, mítines y otras clases de corruptelas y presiones qué líneas deben entrar, por dónde deben pasar y cuánto se les debe pagar. A diferencia de ciudades como el DF, el precio actual del transporte público es de 6 pesos sin distinguir si se hace uso de las unidades por más de 5 kilómetros o unas cuadras.

El impulso de sistemas de movilidad alternativa, como las bicicletas, ha demostrado ser parte de una solución viable a los embotellamientos y sobrecupo del transporte público. Si no, pregúntele a los queretanos que han logrado en este año grandes avances en esta materia; o a los chilangos que ahora deben esperar hasta un mes para poder integrarse al servicio de Ecobici. Ahora que el gobierno municipal de la ciudad de Puebla ha querido invertir en el terreno de la movilidad sustentable, no le caería mal a toda la entidad poner el ejemplo de cómo una ciudad en vías de expansión puede mejorar la vida de sus ciudadanos:

  • Como los puntualizaba Ximena Vega, socializando y promoviendo la educación vial tanto para conductores como ciclistas y peatones. Porque sí, a final de cuentas los que vamos a pie o dos ruedas terminamos debajo de las llantas, y en más de una ocasión se debe a nuestra mal uso de la vía pública, cruzándonos cual manada de cebras en medio de la pista de la Fórmula 1.

  • Garantizando la seguridad de los peatones y ciclistas a través de: la construcción de ciclovías; la formulación de legislaciones que protejan a quienes respeten la ley; el cuidado y construcción de una infraestructura peatonal adecuada, que garantice el libre tránsito de sus ciudadanos: desde banquetas hasta puentes; y meter de una buena vez en cintura al sistema de transporte público

El Gobierno de Puebla está muy interesado en atraer la inversión extranjera y situar a la ciudad como uno de los mejores lugares para vivir en todo México. ¿Por qué no empieza por estos ajustes que son más baratos que construir más distribuidores viales de dudosa utilidad?

Imagen: Página de Facebook del Gobierno Municipal de Puebla