SCJN decidirá si la penalización del aborto es anticonstitucional

Una vez más el aborto vuelve a ser motivo de discordia. En esta ocasión, debido a una iniciativa propuesta por el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Fernando Franco. En ella se ponen a discusión la serie de reformas legales que, a todo lo largo del país, han buscado prohibir desde los anticonceptivos hasta el aborto. Actualmente, 17 de los 31 estados de nuestra República han abanderado estas medidas bajo la creencia de "proteger la vida desde su concepción". Concepto que el ministro Franco considera vulnera al Estado laico.

Los dos estados que se encuentran en la mira son Baja California y San Luis Potosí. Las reformas en ambos estados han sido consideradas como detrimentos a los derechos humanos de las mujeres, pues limitan las decisiones que ellas puedan tomar sobre su cuerpo y vida. En Baja California, por ejemplo, incluso los métodos anticonceptivos fueron prohibidos en 2009 por ser considerados abortivos. Mismo caso el de la fecundación in vitro, la cual sigue siendo discutida por nuestros diputados --y rechazada un tenor moral similar--.

El quiebre a estas reformas lo encontró el ministro Franco en la misma formulación de las leyes. Al buscar "proteger la vida desde el nacimiento" se le está dando identidad jurídica al embrión, considerándolo nacido para todo efecto legal. "Aun cuando un cigoto califica como un organismo humano, no se le puede considerar razonablemente como persona o individuo, de acuerdo con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos o los tratados internacionales". Por ello, estas leyes que buscan "blindar la vida" --retórica cortesía del purpurado mexicano-- son anticonstitucionales.

Parece que muchos gobierno locales, ante el pánico moral que causó la aprobación del aborto en la ciudad de México, aprobaron reformas exprés que, como es previsible, sólo alargarán la discusión hasta el punto del cansancio. Si me preguntan por mis dos centavos, creo que efectivamente se está vulnerando la calidad de Estado laico al estar sujeto a concepciones religiosas que, antes de que siquiera se desarrolle el tubo neural, le achacan la condición de humanidad a un grupo de células y tejidos bajo la premisa de que tiene una esencia espiritual denominada como alma.

Sin embargo, también creo que despenalizar el aborto no es una solución mágica. Siquiera un paliativo. A menos, claro, que se acompañe con programas eficientes de adopción, que comprendan desde la agilidad legal hasta la sensibilización entre la ciudadanía de que adoptar también es una forma válida y respetable de fincar una familia. A final de cuentas, no ofrecer otra alternativa al aborto es también limitar las opciones y libertades de las mujeres. Abortar es una decisión en muchos casos difícil y dolorosa, una segunda opción nunca está de más. De igual manera, también se debería implementar una educación sexual de calidad, que incluya desde los fundamentos biológicos, hasta las dimensiones afectivas o cognitivas. Pero esos sólo son mis dos centavos...

Imagen: ¡A-Sí NO!