Se realiza la primera adopción por un matrimonio gay en México

A un año y nueve meses de haberse legalizado las uniones entre personas del mismo sexo, la primera adopción concedida a un matrimonio gay es una realidad. Dos mujeres de la ciudad de México serán la primera pareja lésbica en adoptar a un niño gracias al fallo que emitió un juzgado en materia familiar de la capital. El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) dio a conocer la noticia tras señalar que esta flamante pareja de madres cumplieron con todos los requisitos que fija el Código Civil de la ciudad de México.

Este fallo, inédito tanto en el DF como en el resto del país, fue celebrado por la presidenta de la Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa local (ALDF), Maricela Contreras, quien en su momento promovió la modificación legal que permite la conformación de las familias homoparentales en la ciudad de México. Aunque refirió que existen ya "varias solicitudes de adopción" por parte de otras parejas del mismo sexo, no dio a conocer cifras. Sin embargo, según reporta CNN, hasta ahora ninguna pareja formada por dos hombres ha solicitado la adopción de algún menor ante el DIF.

El derecho a adoptar para las parejas del mismo sexo fue ratificado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en agosto del presente año. Ello después de que la Procuraduría General de la República (PGR) iniciara una controversia legal por considerar a esta medida --y a las uniones legales-- como anticonstitucionales. Sin embargo, a partir del 5 de agosto de 2001, con nueve votos a favor y dos en contra, ambos derechos son ahora realidades en nuestro país; o al menos en su Distrito Federal.

Esta decisión histórica en favor de la diversidad sexual no estará exenta de polémica. Si bien los matrimonios gays han causado revuelo entre la opinión pública, el tema de las adopciones por parte de parejas del mismo sexo ha encontrado más reticencias. No sólo en el sector religioso de nuestra sociedad, sino también en la sociedad civil que esgrime argumentos donde, si bien no se acusa de que los padres o madres puedan hacerle algún daño a los hijos, sí se señala el sufrimiento que tendrán al ser molestados por sus compañeros o al encontrar muestras de repudio hacia sus familias. Sin embargo, cabe preguntarse, si, estas personas que dicen preocuparse por "el bienestar de los niños" harán algo para procurar que los hijos de familias homoparantales no sufran por el medio o sólo se limitarán como Helena Alegría, el personaje de los Simpson, a gritar histérica y pasivamente: "¿Alguien puede pensar en los niños?"

Imagen: ABC Sydney