López Obrador se recoincilia con Televisa

Sigo molesto. El único de los precandidatos que me inspiraba cierta confianza era Marcelo Ebrard. Lamentablemente, la fuerza de López Obrador se impuso y políticamente otra configuración era imposible. La única forma en que AMLO hubiera respetado el triunfo de Marcelo Ebrard era mediante las encuestas, pero estas favorecieron a López Obrador. De lo contrario, si el PRD hubiera seleccionado a Ebrard como su candidato, Obrador seguramente se hubiera ido por los otros dos partidos de izquierda y se hubieran dividido los votos, con lo cual un posible triunfo sería una meta más difícil de lo que es ahora. Pero ni modo, ahora con su triunfo, López Obrador hará su luchita, y está haciendo lo que más le conviene políticamente que es recorrerse al centro para ver si logra acaparar algo del voto útil. Lo cual veo difícil, porque estamos hablando de modificar una imagen en menos de un año y la cual le tomó deteriorar cinco años. Es una loza muy pesada. Pero ya está dando sus primeros pasos: se junta con empresarios, habla del amor y sí, ahora López Obrador se recoincilia con Televisa.

El Peje, sin dejar de lado esa característica suya de ver todo como "blanco y negro", ahora busca mostrarse como un político más moderado y coinciliador. Lo primero que hizo al saberse ganador de la encuesta fue visitar las instalaciones de Televisa, las cuales no pisaba desde hace casi cinco años. Empezó, sí, diciendo que Televisa estaba apoyando a Enrique Peña Nieto y que había fabricado su imagen para que llegara al poder; pero al terminar estas palabras cambió su discurso completamente, y hasta se reconcilió con la televisora, lo que se mostró cuando estrechó la mano de López Dóriga, se dijo partidario de la reconciliación y que se tiene que sacar adelante al país sin odios y rencores. AMLO quiere inaugurar una etapa nueva con Televisa y quiere que se den el beneficio de la duda para que el país salga adelante.

Parece que ese es el camino que seguirá López Obrador, una campaña donde se pongan por delante conceptos como: Amor, unión, fraternidad, justicia social; y ya no tanto esos adjetivos como "espurio", o "la mafia" que solía utilizar anteriormente. Tal vez sea muy tarde, pero parece que López Obrador ha aprendido la lección. Lo que no sabemos es si se trata de un actuar genuino o es un comportamiento hipócrita y convenenciero. Eso el tiempo lo dirá.

Aquí la entrevista con López Dóriga: